Ruinas de Bique, olvidadas por las autoridades

A pesar de ser contemporáneas con las de Panamá La Vieja (destruida en 1671) y que —de acuerdo con registros históricos— fueron el grane...
  • lunes 20 de agosto de 2012 - 12:00 AM

A pesar de ser contemporáneas con las de Panamá La Vieja (destruida en 1671) y que —de acuerdo con registros históricos— fueron el granero que abastecía a esa ciudad, actualmente, las ruinas del Convento de San Vicente, en Bique, en la costa del Pacífico arraijaneño, están abandonadas por las autoridades encargadas de velar por el patrimonio histórico. Poco a poco, la desidia va haciendo desaparecer el valor histórico de estas ruinas olvidadas.

El convento fue edificado en la bahía de Bique por los sucesores de Pedrarias Dávila en el siglo XVI, para tener en la costa y distante del asedio de los piratas un centro donde se almacenara el grano que era traído desde Perú y otros países de Sudamérica, para entonces llevarlo en enormes barcos de vela a Panamá.

El mayor Eugenio Tejada, jefe encargado del Cuerpo de Bomberos de Arraiján, recuerda cuando, de niño, su familia hacía paseos a las ruinas. Pero con los años, los herbazales y la construcción de precarias residencias en La Playita de Bique amenazan con destruir lo poco que queda de esas ruinas históricas.

Sobre el mantenimiento y protección a este patrimonio panameño se refirió Ricardo Duarte, del departamento de Asuntos Ecológicos del Municipio de Arraiján, quien indicó que regularmente personal de Ornato recorta la maleza y mantiene limpia el área, pero no hay una partida exclusiva para el mantenimiento del lugar.

Se conoció que las primeras campanas que llegaron a la iglesia de Arraiján, y que aún se conservan en el templo, procedían del Convento San Vicente de Bique, que llegó a funcionar varios años en el mismo sitio donde operaba el granero de la ciudad de Panamá.

Estas ruinas son parte de la humilde población pesquera —hoy conocida como La Playita de Bique— ubicadas a unos treinta kilómetros desde la capital.

VALOR HISTÓRICO

Hay que destacar que en el año 1961 el Dr. José Manuel Reverte Coma, en ese entonces miembro de la Comisión Nacional de Arqueología, publicó un artículo referente a estas ruinas en el que expresaba que en la playa de Bique aún pueden verse los restos de la vieja fortaleza-aduana, con arcos de ladrillo y piedra, que la piqueta del pirata moderno no ha logrado destruir totalmente.

Enfatizó que se trata de ruinas olvidadas, desconocidas para la mayoría de los ciudadanos capitalinos y sobre las cuales, la página del tiempo ha dejado su huella inconfundible, ruinas de indudable valor histórico.

Por estos lugares, narra el historiador, pasó Gonzalo de Badajoz por primera vez y poco más tarde, Gaspar de Espinosa, quienes bautizaron con el nombre de Cerro de Cabra o Cerro Grande al que allí se alza, por vivir en sus cercanías un rico Cabra (cacique), quien siempre mostró su aprecio y buena voluntad por los conquistadores, igual que el cacique vecino de Chame, proporcionándoles gentilmente alimentos y pescado en abundancia cogido en las cercanías.