Mente juvenil

C ada cosa que sucede en nuestras vidas tiene un valor que a veces desconocemos. Lo cierto es que es mucho lo que vale, pero por falta d...
  • lunes 09 de enero de 2012 - 12:00 AM

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C ada cosa que sucede en nuestras vidas tiene un valor que a veces desconocemos. Lo cierto es que es mucho lo que vale, pero por falta de atención -en muchas ocasiones-, no lo analizamos y dejamos que pase y que se sumerja en el baúl de los recuerdos sin comprensión.

Hace algunos días, mientras caminaba hacia la tienda, me encontré con alguien que tenía más de un año de no haber visto. Es un joven adolescente de 15 años. Estaba descalzo, sin suéter y con un pantalón corto desgastado. Asombrado, al verlo, le pregunté porqué estaba vestido así, pues no tiene esa necesidad. Él me respondió que en su casa tenía zapatos que su padre le compró y también unas sandalias, pero que no le importaba lucir sucio y realizar cualquier actividad -mala o buena- frente a los demás vecinos porque eso quedaría en su pasado. ¿Cómo es eso?, le pregunté confundido y me respondió: tengo un hermano que antes estaba así como yo, no estudió y, después de un par de años, se fue de aquí y dejó su pasado atrás. Ejemplo incierto ante los ojos de un adulto, pero real entre los jóvenes. Eso de hacer hoy cosas malas, para mañana dejar el futuro atrás es una de los pensamientos idiotizadores que dominan a los muchachos de hoy. Jóvenes incomprendidos y que nadie quiere escuchar. Ante esa injusta situación, hay personas descarriadas y sin alguien que los aconseje.

Ellos necesitan quien les hable, escuche, comprenda y aconseje. Gente que oriente el rumbo de sus vidas y, como en este caso, cuando los padres no estén sean una mano amiga.