Explotarán tierras
- martes 31 de mayo de 2011 - 12:00 AM
Las 5 mil 600 hectáreas de la extinta Cooperativa de Servicios Múltiples de Puerto Armuelles (Coosemupar) que han permanecido inactivas en los últimos tres años tendrán nuevos dueños en los próximos meses.
Se trata de un consorcio nacional que destinará mil 600 hectáreas al cultivo de plátano, piña y cítricos; otras 4 mil serán para la producción de palma aceitera.
Emilio Kieswetter, ministro de Desarrollo Agropecuario, no quiso dar el nombre de la empresa encargada de explotar estas tierras, pero aseguró que brindará cerca de 2 mil plazas de empleo permitiendo que los ex trabajadores de las fincas bananeras vuelvan a laborar.
El funcionario informó que en los próximos 15 días se debe estar firmando una promesa de venta entre la empresa y las autoridades correspondientes para posteriormente iniciar el cultivo de 200 hectáreas de plátano y 500 de palma aceitera.
Cada hectárea será vendida a un costo de 7 mil dólares, lo que representa una transacción de aproximadamente, $40 millones.
‘Creemos que puede ser parte de la solución de la crisis que enfrenta Barú’, dijo Kieswetter, quien detalló que una vez se cancele la deuda millonaria al Banco Nacional y a la Caja de Seguro Social, de los dos mil 500 ex trabajadores, unos 280 podrán ser jubilados y otros 200 serán pensionados.
Actualmente, las tierras se encuentran bajo un fidecomiso del Banco Nacional y se está a la espera de que el Ministerio de Economía y Finanzas apruebe unas cláusulas que permitan resolver dicho trámite.
Los ex trabajadores de las fincas de Coosemupar se muestran escépticos ante el anuncio del titular del MIDA.
Elías González, ex trabajador de las bananeras, explicó que ellos no tienen conocimiento de esa transacción o de los planes que se tienen con las cinco mil 600 hectáreas que ellos consideran como su ‘patrimonio y soberanía’.
‘No estamos claros sobre lo que han vendido y a quién, el Gobierno debe ser más transparente’, señaló González.
Igualmente, el ex trabajador de Coosemupar no vio con buenos ojos los planes de producir palma aceitera, debido a que este rubro no generará la cantidad de empleos que ellos necesitan.
Jaime Abdiel Guerra, otro ex trabajador, advirtió que no están de acuerdo con la venta de estas tierras, pero aclaró que hasta ahora, esa ha sido la única alternativa que se les ha planteado.
‘Si nos oponemos, perdemos la única alternativa que tenemos para que nuestras familias cuenten con un bienestar económico, porque lo que se vive en Barú es mucha incertidumbre y desempleo’, puntualizó.