El terremoto les arrebató hasta el sustento! Familias de Soná claman por ayuda
- jueves 15 de octubre de 2026 - 12:00 AM
Entre los escombros quedaron sus casas, sus pertenencias y hasta la forma de ganarse la vida. Seis días después del terremoto de magnitud 7.5 que estremeció a Panamá el pasado 9 de octubre, familias de Soná, en Veraguas, siguen enfrentando una dura realidad: perdieron casi todo y ahora necesitan ayuda para comenzar de nuevo.
“Mis máquinas de coser eran mi único sustento en la familia, pero quedaron entre los escombros”, lamentó Enilda Cedeño, residente de la barriada Paraíso, sector 3 de Soná cabecera.
Enilda es madre de siete hijos, dos de ellos con discapacidad, y tiene bajo su cuidado a dos nietos menores de edad. Algunos de sus hijos también cursan estudios universitarios. El terremoto no solo afectó su vivienda, sino que destruyó las herramientas con las que conseguía ingresos para mantener a su familia.
Sus máquinas de coser quedaron sepultadas junto con los pedidos que tenía pendientes. Ahora, además de afrontar los daños en su hogar, debe buscar cómo sostener a los suyos sin su principal fuente de ingresos.
La angustia también golpeó a la familia de Reimundo González. Durante el sismo, sus hijos quedaron atrapados bajo los escombros, pero un familiar logró rescatarlos. Hoy, los pequeños pueden seguir junto a sus padres, quienes se encontraban trabajando cuando ocurrió la emergencia.
González contó que su vivienda quedó completamente destruida y que perdieron todas sus pertenencias, incluidos los documentos de identificación de la familia. Su mayor anhelo es recibir ayuda para levantar nuevamente la casa que construyó con mucho esfuerzo para sus seres queridos.
Como ellos, numerosas familias de Soná quedaron sin un techo seguro. En distintas comunidades, los afectados permanecen en albergues, carpas y espacios habilitados temporalmente, a la espera de una respuesta que les permita recuperar sus hogares y retomar sus vidas.
El Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) en Veraguas ha contabilizado aproximadamente 700 viviendas afectadas en toda la provincia. Los daños incluyen colapsos totales, rajaduras en las paredes y caída de techos y cielos rasos.
En el distrito de Soná, las autoridades continúan evaluando viviendas, edificios públicos e iglesias. Sin embargo, la magnitud de los daños ha dificultado llegar a todos los sectores afectados.
La situación es especialmente compleja en este distrito veragüense, donde 11 de los 12 corregimientos reportan afectaciones. Mientras avanzan las inspecciones, las familias esperan que la ayuda llegue hasta sus comunidades para comenzar a reconstruir lo que el terremoto les arrebató.
Entre los escombros quedaron sus casas, sus pertenencias y hasta la forma de ganarse la vida. Seis días después del terremoto de magnitud 7.5 que estremeció a Panamá el pasado 9 de octubre, familias de Soná, en Veraguas, siguen enfrentando una dura realidad: perdieron casi todo y ahora necesitan ayuda para comenzar de nuevo.
“Mis máquinas de coser eran mi único sustento en la familia, pero quedaron entre los escombros”, lamentó Enilda Cedeño, residente de la barriada Paraíso, sector 3 de Soná cabecera.
Enilda es madre de siete hijos, dos de ellos con discapacidad, y tiene bajo su cuidado a dos nietos menores de edad. Algunos de sus hijos también cursan estudios universitarios. El terremoto no solo afectó su vivienda, sino que destruyó las herramientas con las que conseguía ingresos para mantener a su familia.
Sus máquinas de coser quedaron sepultadas junto con los pedidos que tenía pendientes. Ahora, además de afrontar los daños en su hogar, debe buscar cómo sostener a los suyos sin su principal fuente de ingresos.
La angustia también golpeó a la familia de Reimundo González. Durante el sismo, sus hijos quedaron atrapados bajo los escombros, pero un familiar logró rescatarlos. Hoy, los pequeños pueden seguir junto a sus padres, quienes se encontraban trabajando cuando ocurrió la emergencia.
González contó que su vivienda quedó completamente destruida y que perdieron todas sus pertenencias, incluidos los documentos de identificación de la familia. Su mayor anhelo es recibir ayuda para levantar nuevamente la casa que construyó con mucho esfuerzo para sus seres queridos.
Como ellos, numerosas familias de Soná quedaron sin un techo seguro. En distintas comunidades, los afectados permanecen en albergues, carpas y espacios habilitados temporalmente, a la espera de una respuesta que les permita recuperar sus hogares y retomar sus vidas.
El Sistema Nacional de Protección Civil (Sinaproc) en Veraguas ha contabilizado aproximadamente 700 viviendas afectadas en toda la provincia. Los daños incluyen colapsos totales, rajaduras en las paredes y caída de techos y cielos rasos.
En el distrito de Soná, las autoridades continúan evaluando viviendas, edificios públicos e iglesias. Sin embargo, la magnitud de los daños ha dificultado llegar a todos los sectores afectados.
La situación es especialmente compleja en este distrito veragüense, donde 11 de los 12 corregimientos reportan afectaciones. Mientras avanzan las inspecciones, las familias esperan que la ayuda llegue hasta sus comunidades para comenzar a reconstruir lo que el terremoto les arrebató.