Don fue dado por Dios

Él dice que nació con ese don, que comparte no solo con su familia, sino con quien desee aprender
  • martes 25 de noviembre de 2014 - 12:00 AM

DESTREZA

En un pequeño taller rudimentario de artesanía, Ernesto Paz trabaja el tallado en madera.

Él dice que nació con ese don, que comparte no solo con su familia, sino con quien desee aprender.

Ernesto proviene de Darién, actualmente tiene seis años de residir en la comunidad de Las Palmas, en Felipillo.

Manifestó que desde los nueve años comenzó a tallar la madera, sin haber hecho ningún curso.

‘Nací con esta facultad que Dios me dio, no solo para utilizarla como herramienta para subsistir, sino también para transmitirla a las personas’, dijo Paz.

Desde tallados en madera hasta piedra, este arte es realizado con materiales reciclables. Algunas de las obras que elabora las hace en su hogar.

Seis hijos tiene el hogar de Paz, y todos saben trabajar la madera.

Ventas

Ernesto es uno de los tres artesanos que elaboran los famosos diablos rojos hechos con madera, que se venden en el Casco Antiguo, en el Mercado de Artesanías, en la plaza 5 de Mayo y en algunas tiendas de Metromall y Multiplaza.

Veintinueve años lleva en esta profesión, y afirmó que hay temporadas altas y bajas.

En los meses de enero hasta abril, por lo general pueden ganar de mil a dos mil dólares por mes, pero en temporada baja a veces si acaso $500.00, afirmó.

Sueños

El proyecto de vida de Ernesto es tener su propia tienda de arte y a la vez enseñar a los jóvenes.

Él y su esposa, Bessis de Paz, son pastores de la iglesia Manantial de Paz, ubicada en Felipillo.

Por el momento comenzaré a dar talleres en nuestra iglesia, con el objetivo de brindarles un instrumento a los muchachos y que de este modo tengan cómo buscar el sustento diario.

Bessis dijo sentirse muy orgullosa de su esposo y no deja de darle gracias a Dios por darle ese don.