- lunes 28 de febrero de 2011 - 12:00 AM
Me piden investigar el destino de una becas escolares por el 4-1 porque nadie sabe nada. Pero alguien me dice que uno que sabe el paradero de las becas es un Morenazo del disco rayado que tiene una buena chamba en el Tránsito.
Ya se dijo que el chief de seguridad de un banco estatal hacía compras para la entidad a una empresa de su hermano. Lo que no se dijo fue que el dueño de la empresa beneficiada era secretario privado del Muñeco.
Los fiscales le tiraron la toalla al Mello del Populoso en el caso del faltante de un cuarto de millón de rúcanos. El mejor mensaje que el disco rayado puede mandarle a los que tienen ganas de brincar.
Se supo que al alcalde de San Félix patinó al decir que Pacha iba a encabezar la comisión de alto nivel que iba a negociar el cese de las protestas con los indígenas ngabes. El chief de los negociadores fue el Griego.
Me contó un sapo sanfeleño que los indígenas invitaron al Griego a negociar en San Félix y el supraministro ni los dejó terminar de hablar cuando contestó: ¡ñagare! Después se armó de valor y fue.
Se supo que ayer trasladaron a Paco a la corregiduría de Río Abajo para sancionarlo por supuestamente incitar a los indígenas a protestar. Mucho frulo porque gente de la Migra rondaron la corregiduría diciendo que un avión esperaba al periodista.
Lo que dio risa a los manifestantes fue que el corregidor le metió una multa de cinco palos a Paco por revoltoso.
Será verdad que los siameses que controlan el partido perredoso manejan unas encuestas internas que no quieren dar a conocer porque su candidato sale bajito.
Me preguntaron si Roxi sabrá que un buen par de brazaletes electrónicos para detenidos que tienen casa por cárcel no funcionan, cosa que sí saben los delincuentes y que aprovechan para irse a la playa y a las rumbas. ¿Cómo?
Me contaron que la China del Molirena se opone a la fusión de este partido con el disco rayado, pero uno de sus hermanos ya fue pa’ lante y es un ferviente seguidor de los enzapatilla’os.
Hablando de gallos, se supo que Kikiriruíz le hizo la pacheca a sus adversarios internos al alquilar un local en el que los que se oponen a la fusión pretendían hacer una reunión.