Infidencias y confidencias

Glosas de la realidad política de Panamá.
  • martes 29 de noviembre de 2011 - 12:00 AM

La cocoa en el Hatillo es que el Estorbo Urbano puso un millón de palos en el presupuesto para crear un canal municipal. Pero su administración le debe más de 200 mil balines a medios audiovisuales en cuñas. Parece que el Estorbo comenzará otra mala racha de líos.

La gente se pregunta si todos los miembros del gabinete de cocina que participaron en el Desfile de las Mil Polleras tenían sus sombreros típicos, por qué el Molinete fue con un ‘Panama hat’. ¡Es que se cree todo un ‘hat’!

Hablando del Molinete, ayer salió echándole la culpa a los gobiernos anteriores de problemas como los de la falta de agua. Eso se permitía en el primer año, pero a estas alturas que no venga con esos cuentos que insultan la inteligencia.

El bochin en Aguadulce es que cada vez que se necesita la ambulancia, hay que llamar a la oficina del diputado con apellido de grúa para que autorice su uso. La ambulancia se la pasa estacionada en la casa del diputado oficialista. ¡Vamos bien!

Nuestro sentido pésame al camarógrafo Toñín de Sedas y a sus familiares por el fallecimiento de su padre, José Antonio de Sedas C., destacado periodista deportivo con más de 50 años de experiencia. Las honras fúnebres serán a la 1:00 p. m. de mañana, miércoles, en la iglesia San Judas Tadeo de Campo Limberg.

Me soplaron que los apagafuegos de Chepolandia tuvieron ayer una chupata berraca en el mismo cuartel (ubicado al lado de la piquera de buses), el que está aún sin terminar, pero, qué carajo, para libar está bueno.

Me dijeron ayer que Pacha y el ministro mopero estaban en la tarima principal del desfile de la tierra del bollo preña’o, pero se ignoraron todo el rato.

Me dijeron que Nito Cemis estaba en la tarima perredosa a la hora del almuerzo, por lo que se bajó a matar el tigre con una ensaladita de mango verde.

Me dijo el túngara chorrerano que la tarima del Ferrurruncho tenía tanta seguridad que el público no podía pasar al lado, pues estaba cercada con cinta amarilla. Por poco y ponen el letrero ‘No tocar al ungido’. ¿Cómo?

Me contaron que un político dijo que había hablado con Santa Librada para que no lloviera en Las Mil Polleras y tremendo festival de los mil paraguas. ¿Será que La Moñona ya no quiere nada con él?