- jueves 29 de diciembre de 2011 - 12:00 AM
La cocoa es que por Cárdenas la cosa está fea, porque me dicen que hay una rosca en la junta de personal que busca discriminar las hojas de vida de profesores que sean perredosos y arnulferos.
Desde la Altiva, un alcalde del 4-4 realizó una fiesta del Día de la Madre y Navidad, pero las invitaciones fueron selectivas porque para estar en el acto había que estar inscrita en el arnulfero. ¡Así no es la cosa, Juancho!
Me mandaron a decir que el Grandulón de la Loto compró 5 mil jamones y 5 mil roscas, que no eran precisamente para los billeteros y mucho menos para los empleados. Los copartidarios del disco rayado comerán rico y brindarán en Año Nuevo.
Se supo que el Boss llegó a la fiesta de las madres, de Yunito Vega, el mismo donante de El Bebedero, que se llevó a cabo en la tierra de la Berraquera.
Otra cocoa que me contaron es que pronto reventará una bomba por la tierra del pa’ que respete con una cooperativa. El lío mezcla un cheque, un padrastro de la patria y un productor. Me dijo el infidente que el caso llegará hasta la Fiscalía.
Por el Palacio de la Injusticia se dice que antes del 31 de diciembre, el mandamás Chucky Salas le hará efectivo el pago de 40 mil balines al cortesano con la garrapata en la cara en concepto de vacaciones no tomadas.
Y lo que también se comenta es que el Chucky del Palacio se hará efectivo el pago de 100 mil pepazos a él mismo, también en concepto de vacaciones no tomadas. ¡Bárbaro!
Hablando de cortesanos, la cocoa en los corrillos judiciales es que hoy es la fiesta de despedida de Garrapata en un hotel de Paitilla y para ello hay que pagar 60 panchos ‘voluntariamente’ y Chucky encargó un pergamino para el cortesano saliente en letras itálicas.
Me pasaron el dato de que el Achú Pardo creó una fiscalía superior en el distrito de los come bollos, especial para ser ocupada por una funcionaria que trabaja en Colón.
El que echa chispa es el ministro vaquero porque le sacaron sus seis asesores, los cuales ganaban cada uno 3 mil rúcanos de salarios más otros 2,500 palitos que les pagaba OIRSA.
Se supo que una de las víctimas del despelote que se formó en la noche del 22 y madrugada del 23 en la Especializada de la CSS fue una doñita con un brazo y pierna rota, que estuvo seis horas quejándose. ¿Y el personal médico? De rumba, papá.