• jueves 30 de junio de 2011 - 12:00 AM

Por traslado, peligran hospitales del pueblo

El jueves 23 de junio hicimos una síntesis de la creación de los Hospitales Santo Tomás e Instituto Oncológico Nacional, que con el hosp...

El jueves 23 de junio hicimos una síntesis de la creación de los Hospitales Santo Tomás e Instituto Oncológico Nacional, que con el hospital del Niño se convierten en imagen de salud de la población panameña.

Con el advenimiento del gobierno que preside el licenciado Ricardo Martinelli, se evidencian cambios estructurales en el país. Algunos son dignos de aplaudir, sin embargo, otros parecen ser cosméticos, como 100 para los 70, que hace justicia mediatizada, mientras por otra parte se aumentaron los impuestos afectando fundamentalmente a la clase media, pero le exoneran impuestos a grupos inversionistas privilegiados en detrimento de la recaudación fiscal, al dejar de recaudar miles de millones de dólares para obras sociales.

En consecuencia, algunos cambios son positivos, y otros, definitivamente nada favorables para la población, principalmente la de clase media y pobre, mucho menos para quienes viven en el interior de la República.

El ministro de Economía y Finanzas defiende la Torre Financiera que pretenden construir al lado del Hospital Santo Tomás en detrimento de ese nosocomio. El Gobierno también está considerando el traslado del Hospital del Niño. ¿Cuál es la idea? Construir otra ‘Tusa’ y hacer inhóspito, inadecuado e inseguro el Hospital Santo Tomás, para que la propia población pida su traslado y así lograr negocios millonarios con las tierras de estos centros médicos.

Algo parecido pretenden con el Instituto Oncológico Nacional (ION), sin mirar las consecuencias económico/sociales y de salud. En principio, el complejo del antiguo Hospital Gorgas incluye los edificios utilizados por la Corte Suprema de Justicia y el Ministerio de Salud, por lo cual solamente se requiere ser entregados al ION y readecuarlos.

Aproximadamente el 50% de los pacientes de cada uno de estos tres hospitales provienen del interior, por lo cual actualmente mantienen la mejor ubicación, tanto para la atención de los pacientes (principalmente los urgentes), como del personal administrativo y médico.

En contraposición, con los terrenos propuestos, el costo sería mucho más elevado porque no cuentan con servicios públicos (alcantarillado, teléfono, cables y carreteras), además de los constantes tranques vehiculares.

La población tiene que estar alerta ante el posible traslado de los hospitales del pueblo, y evitarlo hasta donde sea posible. Dios te salve, Panamá.

EL AUTOR ES ECONOMISTA, EDUCADOR Y HUMANISTA