• jueves 06 de octubre de 2022 - 12:00 AM

Sufragio femenino, 5 octubre 1941

La necesidad de hacer respetar los derechos de la mujer era evidente e impostergable

La lucha por el sufragio femenino comenzó cuando las mujeres se empezaron a cuestionar acerca de su rol en el día a día. Se convirtió en un significativo emblema del movimiento feminista, enmarcado por acontecimientos económicos, sociales, políticos y culturales. La necesidad de hacer respetar los derechos de la mujer era evidente e impostergable.

Los movimientos feministas en otras latitudes: Francia, Estados Unidos y Gran Bretaña fueron fuente de inspiración para Clara González, Elida L. Campodónico de Crespo, Sara Sotillo, Enriqueta R. Morales, Sara María Barrera, Otilia Arosemena, Rosa Navas y otras que, venían reclamando ser consideradas ciudadanas con derecho a elegir y ser elegidas, por tres décadas, a través de movimientos sociales, del Grupo Feminista Renovación al Partido Nacional Feminista que, luego fue transformado en el Partido Nacional Feminista (PNF).

Nuestra nación no fue la primera y única en condicionar el sufragio de las mujeres. En el caso de Estados Unidos se consiguió en 1920, para las mujeres blancas. Las mujeres negras no pudieron votar hasta 1967. En América Latina, Uruguay fue el primer país en hacerlo en 1927. El último en aprobar este derecho fue Arabia Saudí, en 2015.

Hace 81 años que, por primera vez la mujer panameña ejerció el sufragio. Surgió con la Constitución Política de 1941 que, estableció que por la ley se podía conferir a las panameñas mayores de 21 años con las limitaciones y requisitos que la ley estableciera, por supuesto que, esto no respondía a las demandas por las que venían reclamando las sufragistas de la época. La ley 98 de 5 de julio de 1941, hizo efectivo esa posibilidad constitucional al establecer que las mujeres mayores de 21 años podrían ejercer el sufragio, pero solamente para las elecciones de ayuntamiento provinciales, siempre que tuviesen diploma universitario, vocacional, normal o de segunda enseñanza.

Las mujeres votan por primera vez en las elecciones del 5 de octubre de 1941, pero sólo para la elección de los ayuntamientos provinciales. Posteriormente, con el decreto 12 del 2 de febrero de 1945, se establece que pueden elegir y ser electas en las elecciones a la Asamblea Constituyente, así se logra la candidatura y elección de dos diputadas a la Asamblea Constituyente, Esther Neira de Calvo y Gumersinda Páez.