- miércoles 05 de julio de 2023 - 12:00 AM
Sonreír con el hígado
Hay libros y cintas que nos hacen soñar y reflexionar. Cuando pasa el tiempo, uno los vuelve a leer o a ver ?según sea el caso? y descubre nuevas enseñanzas. Eso pasa con la cinta Come, ama y reza inspirada en el libro de Elizabeth Gilbert, adaptada a la pantalla e interpretada magistralmente por Julia Roberts.
La trama consiste en la búsqueda de la identidad de la protagonista, quien emprende un viaje a distintos lugares del mundo, donde recibe maravillosas lecciones de vida y, finalmente, recoge e integra lo que para ella sería su forma de vivir y ver la vida.
Ya al final de su viaje, se encuentra con un personaje que es el arquetipo del maestro, quien le da una gran lección de integración y le dice una expresión que no comprendí en la primera ni la segunda vez que vi la película, y es: «sonreír con el hígado».
Cada vez que escuchaba esa frase, le daba vueltas en mi cabeza, hasta que un día me fui a lo básico, a buscar cuáles eran las funciones fisiológicas del hígado, que es un órgano que equilibra la química de la sangre y produce una sustancia denominada bilis, encargada de descomponer la grasa para lograr una mejor absorción de la digestión. El hígado procesa la sangre, desintoxica el organismo y equilibra los compuestos para una mejor absorción.
Descubrí la grandeza de las siguientes palabras: procesar, desintoxicar y equilibrar. Sonreír con el hígado es un proceso, que tiene una función depurativa, desintoxicante, que permite que cambiemos la química del cuerpo en nuestro beneficio a través del cambio de ánimo que produce una sonrisa verdadera.
ABOGADA, MEDIADORA, COACH