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Agrega El Siglo en Google ↗️A pocos días de cumplirse los primeros dos años de la actual administración, son muchas las situaciones que parecen haber escapado de control. Una de ellas es el suministro de agua potable, un tema que preocupa sobremanera, ya que el acceso al vital líquido es esencial para la vida humana.
Se trata de una crisis producto de décadas de negligencia y corrupción en el IDAAN, que mantiene desde hace más de un año a las provincias de Herrera y Los Santos sin acceso a agua potable.
Sin embargo, el problema no se limita a Azuero. En otras regiones del país persisten situaciones similares. Por ello, resulta inquietante escuchar declaraciones como la expresada por el presidente José Raúl Mulino en relación con quienes protestan por la falta de agua: “Pueden hacer 100 manifestaciones más y no va a haber agua”.
Otro tema que genera debate es el futuro de la mina de cobre. Su posible reapertura ha reactivado una discusión que divide a la sociedad panameña. Para algunos, la mina podría contribuir a la tan esperada reactivación económica y a la llegada del prometido “chenchén”; pero para otros, se trata de un negocio que beneficia a unos pocos a costa del interés colectivo y del medio ambiente.
Apenas ayer, el presidente Mulino anunció la creación de un equipo interinstitucional para evaluar el futuro de la mina, integrado por el ministro de Comercio, Julio Moltó; el ministro de Economía y Finanzas, Felipe Chapman y el ministro de Ambiente, Juan Carlos Navarro. La decisión ha generado suspicacias, pues se trata de tres figuras que acompañan al mandatario desde el inicio de su gestión, alimentando la percepción de que el país continúa dando vueltas en círculos sobre un asunto que sigue sin resolverse.
Para colmo, en ausencia del presidente Mulino en el país, esta semana se registró la fuga de 192 reclusos de la cárcel La Joya, 69 aun siguen prófugos, con un saldo de tres muertos y varias decenas de heridos.
¿Hasta cuándo?