- jueves 24 de abril de 2025 - 12:00 AM
Como el cordero rodeado de lobos, así me ocurrió al concurrir a la Asamblea Legislativa, como ciudadano y Catedrático Titular de la Facultad de Derecho de la Universidad de Panamá, para participar -con cortesía- en el segundo debate del proyecto de Ley 83, que contemplaba la no reelección inmediata de las diversas autoridades de las Universidades Públicas de nuestro país.
Originalmente el proyecto, que había sido aprobado en primer debate en la Comisión de Educación, no alcanzó, gracias a diversas artimañas, a ser discutido en segundo debate antes del receso de fiestas de fin de año. Al llegar nuevamente a segundo debate este mes de enero, fue reenviado a primer debate “para consensuar” el que solo pudiese haber una sola reelección inmediata para los que no habían sido ya reelectos.
El actual rector de la Universidad de Panamá se presentó, desde el primer momento, acompañado de una variedad de funcionarios de su entorno pero, también, de una treintena de funcionarios universitarios administrativos, quienes conformaron “la barra” aplaudidora o abucheadora, según las directrices que emanaban de los que acompañaban al rector frente a los diputados asistentes.
También concurrió, acompañada de varios de sus funcionarios, la rectora de la Universidad Tecnológica de Panamá (UTP), en apoyo del rector Flores. Llamó poderosamente ese apoyo dado que la UTP no contempla la reelección en la Ley que la rige. Pero, según se dijo, su presencia era “por amistad con el rector Flores”.
Cabe anotar que la sesión en que se mantuvo la reelección por votación de 30 a 26, se vio tempranamente bajo control de diputados de la partidocracia, siendo los más estridentes defensores de la reelección indefinida los diputados Camacho, Pineda, Adames y un suplente de apellido Valencia.
La procesión dolorosa de las Universidades públicas, en un viaje hacia el valle de lagrimas, que les conducirá, más que probablemente, a una muerte segura, y que fue aplaudida a rabiar por la clique partidocrática, traerá graves situaciones para la educación. “Se puede -Ayn Rand dixit- ignorar la realidad, pero tu no puedes ignorar las consecuencias de ignorar la realidad”.
“Como cordero entre lobos”