- viernes 19 de junio de 2026 - 12:00 AM
Sicariato, títulos, pensiones, degradación acelerada
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Agrega El Siglo en Google ↗️Panamá está en caída libre en cuanto a degradación política y social lo que nos lleva a las ejecuciones por sicariato, acciones calamitosas del crimen organizado, que se incrementan. Solo anteayer, frente a una escuela, por ajuste de cuentas entre pandillas, matan al sentenciado por las mafias y como castigo a esta sociedad matan, como daño colateral, a una niña de 10 años que era llevada a su escuela. No es la primera víctima inocente. ¿Cuándo esta sociedad va a reaccionar y ordenarse en lo político? lo que define lo social y lo económico, hoy en crisis profunda.
Por otro lado salta el escándalo de títulos falsos que acreditan, fraudulentamente, a educadores que deben tener estándares morales superiores. En el escenario están actores de personal docente y administrativo de universidades y dependencias del Ministerio de Educación. Vaya contradicción: personal docente y administrativo de la educación son maleantes de la peor ralea y esto no puede haberse dado sin el conocimiento o sospecha de compañeros de trabajo de estos maleantes. Es decir, hubo complicidad por omisión de denunciar ante autoridad competente estos actos.
Y otra raya más al tigre de la corrupción es que se revela la existencia de pensiones de vejez fraudulentas que modifican cantidad de cuotas o montos de estas cuotas, para lograr pensiones que no califican para darse.
Se une a esto del sicariato, la fuga masiva de La Joyita, evidenciando todo, que el crimen organizado está en crecimiento. Solo hay que ver las periódicas requisas en las cárceles, que quitan aparatos prohibidos, y vuelven a entrar. Esto lo meten los custodios y los policías que vigilan esas cárceles.
Dice un aforismo: para sacar a los maleantes de las calles, primero hay que sacarlos del gobierno.
En todos los órdenes de la vida ciudadana hay degradación. Es lo esperado porque las personas se mueven por ejemplos edificantes y por malos ejemplos degradantes.
Hace falta que los ciudadanos más íntegros, aptos e ilustrados den un paso al frente, se unan a otros con estos valores y todos juntos rescaten Panamá.