• viernes 04 de noviembre de 2022 - 12:00 AM

Segundas vueltas 

Desde hace algunos años se ha planteado la necesidad de que Panamá realice cambios constitucionales

Los sistemas democráticos representativos, cada vez son más exigidos y puestos a prueba. La amplitud de la participación ciudadana como principio fundamental del sistema democrático, comienza a mostrar fisuras.

Desde hace algunos años se ha planteado la necesidad de que Panamá realice cambios constitucionales para adecuar su carta magna, no obstante, la tan cacareada segunda vuelta electoral, como solución a la representatividad en materia de gobernanza, no ha sido del todo conveniente, según se muestra en la región.

Ejemplos recientes como los de Perú, Colombia y Brasil, dan muestra del surgimiento de la polarización radicalizada de la población, frente al modelo de conducción política, referente a los aspectos económicos y sociales.

El ejercicio del balotaje en segunda vuelta electoral, entre los dos candidatos con mayor cantidad de votos en la primera vuelta, cuando no se obtenga 50% más 1; no ha sido, precisamente, el más conciliador de los procesos.

En Panamá todavía se juzga que presidentes como Ernesto Pérez Balladares y Laurentino Cortizo, hayan ganado las elecciones con 33% de los votos. Sin embargo, revisando lo ocurrido en Latinoamérica, es probable que la representatividad que enmarca una sola vuelta electoral, resulte menos peligrosa que la polarización de una elección de dos mitades definidas por décimas porcentuales.

Tal vez, si se mira con lupa, resulte menos conflicto mantener la representatividad dentro del todo, que la de un sistema que estimule la radicalización de una sociedad convulsionada por enormes problemas sociales, económicos y políticos.

Muchas veces se habla que el problema está en las leyes, pero nunca se toca el tema de la resistencia del individuo frente a las normas que se le imponen; olvidándose, muchas veces, que los valores y costumbres de una sociedad, son el producto de los procesos que han sufrido.

Comparar Latinoamérica con otras latitudes con más siglos de horror, guerras, ensayo y error, es desconocer de dónde venimos y cómo llegamos. Acá, todavía las mujeres paren chiquillos y se sonríe, a pesar de la tragedia.

Periodista