• miércoles 19 de julio de 2023 - 3:09 PM

​“ Robó, pero hizo”

Es crucial que la ciudadanía reflexione sobre la importancia de informarse y no dejarse cegar por discursos engañosos

En la historia política de Panamá, el nombre de Ricardo Martinelli Berrocal ocupa un lugar polémico y controvertido. Con un discurso aparentemente altruista y una imagen de empresario preocupado por el bienestar del país, Martinelli logró cautivar a una parte importante de la sociedad panameña, presentándose como un “outsider” dispuesto a combatir la corrupción y mejorar la situación económica y política del país. Sin embargo, la realidad que se develó durante su mandato fue muy diferente.

El texto evidencia cómo la propaganda y la repetición de mensajes manipuladores pueden influir en la percepción de la sociedad. Martinelli logró aprovecharse del descontento hacia el sistema bipartidista previo y de su poder económico para crear la ilusión de que tenía la solución a los problemas de la nación. Es importante resaltar que la corrupción y la decadencia política no comenzaron con él, pero bajo su liderazgo, estas problemáticas se profundizaron significativamente.

Su mandato estuvo marcado por un accionar megalómano y sin escrúpulos, caracterizado por el saqueo de las arcas del Estado y la intimidación y persecución de opositores mediante escuchas telefónicas ilegales. Estos actos, lejos de representar el interés genuino por el bienestar del país, demostraron la ambición desmedida de un líder dispuesto a utilizar cualquier medio para mantenerse en el poder.

A pesar de las condenas por corrupción y el abuso de poder, un grupo de personas aún defiende a Martinelli y lo ven como una opción viable para la presidencia de Panamá. Este fenómeno puede explicarse por la persistencia de la propaganda y la manipulación a lo largo del tiempo. Las obras de cemento y los shows mediáticos, aunque pueden haber dejado un impacto superficial en la sociedad, no pueden eclipsar los graves delitos cometidos durante su mandato.

Es crucial que la ciudadanía reflexione sobre la importancia de informarse y no dejarse cegar por discursos engañosos. La condena por corrupción a la que ha sido sometido Ricardo Martinelli debe ser una señal contundente de la importancia de la justicia y la transparencia en el liderazgo político. Ignorar estas advertencias sería abrir la puerta a un futuro oscuro y repetir los errores del pasado.