• viernes 03 de enero de 2020 - 12:00 AM

La revolución que no fue y el hoy con Nito

El 2 de enero de 1931, hace 89 años, Panamá se debatía entre un sistema corrupto y la falta de arraigo de un sentimiento nacional. 

El 2 de enero de 1931, hace 89 años, Panamá se debatía entre un sistema corrupto y la falta de arraigo de un sentimiento nacional. Hoy nos debatimos en relativas situaciones similares.

El 1 de octubre de 1928 toma posesión como presidente Florencio Harmodio Arosemena, un improvisado político, hechura del presidente saliente, Rodolfo Chiari. Ya para 1930 la situación se hacía insostenible. Había una vanguardia de jóvenes profesionales y pequeños empresarios, Acción Comunal, formada el 19 de agosto de 1923 que resentían las corruptelas, como el Tratado Hay Bunau Varilla y que infinidad de cargos públicos eran ocupados por estadounidenses, so pretexto de que eran gente preparada. Esta tutela venía desde los gobiernos de Belisario Porras.

Acción Comunal, con enfoque nacionalista, anti corrupción y ante la crisis económica profunda, decide derrocar a Arosemena. Eso se da en la madrugada del 2 de enero, tomándose algunas estaciones de policía y asaltando la presidencia, capturando al presidente que bajo presión dimite habiendo nombrado a Harmodio Arias como ministro para que asumiera la presidencia interinamente mientras se cumplía la exigencia gringa de constitucionalizar la transición, encargando de presidente a Ricardo J. Alfaro, que era el segundo designado (equivalente a vicepresidente).

Estados Unidos maniató la Revolución y ahí murió una gran oportunidad. En octubre de 1932 toma posesión como presidente Harmodio Arias, luego de haber sido embajador en EUA.

Hoy se repite la historia. Un gobierno que se le revela corrupto, solapadamente pro yanky y con una agudizada crisis económica se enreda más y más. Se salva Cortizo porque no hay estructurado un movimiento que sea catalizador de una movilización que lo derroque. Pero que hoy no haya esa capacidad de movilización y de toma del gobierno no significa que a futuro próximo no se dé.

Cortizo, un político tradicional que ha aceptado las corruptelas de hoy y desde cuando se dio la crisis del CEMIS, como Florencio Arosemena, no entiende lo que se le está formando y trata de ganar tiempo con un reacomodo del diálogo de la Concertación ahora con agentes foráneos del PNUD.

La suerte está echada. Procurador y Contralor que tomaron posesión ayer nada van a cambiar en el deterioro de la gobernabilidad. Panamá está frente a un precipicio político y social que solo lo para un proceso constituyente que insufle esperanzas.

ODONTÓLOGO