Lo que fuera una propuesta política para despertar el interés electoral en el interior del país, se ha convertido en el epicentro de la especulación económica, a través de una trama producida a partir de la promesa de construir el Tren Panamá-Chiriquí.
A lo largo y ancho del interior del país comenzó un espiral especulativo tendiente a ofrecer tierras para el desarrollo portuario y de uso comercial bajo la influencia de una obra que uniría ferroviariamente a la ciudad capital con el resto del país.
A partir de allí, se observa la proliferación de iniciativas que pretenden vender oportunidades, a través de proyectos que se encuentra en fase de evaluación técnica y de factibilidad por parte del Estado.
Mientras la iniciativa gubernamental apunta a Puerto Armuelles como zona de desarrollo portuario para la región occidental del país, surgen otras iniciativas privadas sin condiciones naturales ni calado para la construcción de puertos, que podrían generar peligrosos impactos sobre ecosistemas únicos de humedales y efectos colaterales en áreas protegidas.
Puerto Armuelles no solo posee el calado, sino también las condiciones geográficas e históricas para desarrollarse y convertirse en la más importante región portuaria fuera de la rivera del Canal de Panamá. En tanto, otros proyectos portuarios planteados también para la región occidental del país, requerirían de la construcción de infraestructuras significativas alrededor de importantes zonas protegidas de manglares, con evidentes restricciones ambientales que limitarían sus posibles expansiones.
Existen riesgo reales y latentes, que se desprenden de la especulación, ya que se moviliza a todo un entorno, respecto al posible aumento del valor y la demanda de terrenos y propiedades colindantes a las obras anunciadas, condicionadas a la ejecución y culminación de proyectos en proceso de tramitación.
La marca país debe cuidarse, somos la sede del Canal de Panamá, una de las principales y más importantes vías interoceánicas del mundo, por lo que se requiere un diseño de desarrollo logístico serio y planificado, que proyecte un ambiente correcto y seguro, en lugar de promover especulaciones.