- domingo 22 de febrero de 2026 - 12:00 AM
Panameños viejos y nuevos, interioranos y capitalinos se han escandalizados por las tonadas con alto contenido ofensivo contra las reinas de una calle y de la otra. No es la primera vez, pero ya se está haciendo común estos ataques de un lado y del otro. Y la pregunta es sencilla: ¿Qué ganan las tunas de Calle Abajo o de Calle Arriba con esas tonadas fuera de lugar y ofensivas no solo para dichas reinas sino también para familiares y amigos? En la tradición española y cristiana de la cual somos herederos, no existían estos encontrones de ofensas. La sátira, la burla, el verso, la canta, estaba llena de gracia y de alegría. La vulgaridad no tenía espacio en la tradición de nuestros pueblos interioranos, y si algunas de las tunas se pasaban de lisas con las reinas o familiares, pronto los organizadores detenían el entuerto y silenciaban la agresión. Pero, ¿Qué ganan las tunas con esos créditos ofensivos?
En los carnavales que conocimos en la capital y Colón, hace ya muchos años, no encontrabas en las comparsas y sus canciones que eran muchas y muchos sus participantes estas ofensas contra nadie y en las tunas de entonces en los pueblos interioranos tampoco se escuchaban esas tonadas con esos versos cargados de maldad y de burla contra reinas, princesas y familiares. ¿Por qué arrastramos esta maldad entre nosotros y que ganan las tunas?La maldad y la morbosidad, convertidos en versos para las tunas, no ayudan a las tunas, ni al carnaval ni a la promoción del turismo que tanto necesitan los pueblos interioranos y tampoco en la capital espectáculos y competencias de groserías sexual es.
Se quejó Monseñor Ulloa, el Pastor Edwin Álvarez, los comunicadores de TV y radio y una gran cantidad de ciudadanos seguidores de ambas tunas.
¿Las tunas, los tunantes, los pueblos, los culecos qué ganan con estas vulgaridades que ofenden a las reinas, a las familias, a los niños y niñas que miran y escuchan estas ocurrencias ofensivas?
¿Qué gana Panamá, el turismo, los pueblos, la familia y los ciudadanos ante esta avalancha de groserías?
Y qué hacen los organizadores de las tunas para poner orden entre los suyos, ¿qué hacen los Alcaldes para imponer la autoridad y la Autoridad de Turismo y los muchos ciudadanos que se escandalizan?
¿Quién gana y quién pierde en estos carnavales?