- sábado 01 de julio de 2023 - 12:00 PM
Le queda un año al presidente Cortizo
Durante la campaña política fui un consejero para que Ana Matilde Gómez llegara a la silla del palacio de Las Garzas. Acepté un llamado que me hizo para que la acompañara en esa aventura. Ella terminó de primera en la captación de firmas para ser candidata independiente. En ese orden también debo admitir que Ricardo Lombana me llamaba la atención. Lo digo por las conversaciones diversas que tuvimos en el ejercicio de inspeccionar el trabajo de los funcionarios del Tribunal Electoral al momento de validar las firmas. De la misma forma debo ser sincero… Laurentino Cortizo me deslumbró con su verbo encendido y con frases que me animaron a pensar que si alguno de los tres llegaba a la presidencia de seguro Panamá iba a cambiar para bien. No voté por Cortizo, pero una vez se conocieron los resultados me quedaba la esperanza de aquella frase… “En mi gobierno no habrá intocables.” Lo dijo con tanta propiedad y carácter que sentí aires de esperanzas. Además, hablé con varias personas cercanas a él y me confirmaron que Cortizo era de una sola pieza que cuando decía algo había que prepararse. “No ganó Ana Matilde, tampoco Lombana, pero, al menos, triunfó un hombre que pondrá en cintura a quienes se desvíen de los buenos caminos”, me dije.
Señor Laurentino Cortizo Cohen le confieso que a cuatro años de su administración lo que siento es una gran decepción. Sé que a usted le tocó bailar con la más fea debido a la pandemia, pero ese hecho fortuito le puso en bandeja de oro la oportunidad de ser la diferencia. Es más, recuerdo que le envié un rosario de sugerencias para enfrentar la crisis y ahorrar. Se dedicó a darle migajas a los ciudadanos del sector privado mientras que los del gobierno nunca dejaron de comer caviar, chuleta, pavo y demás alimentos de primera clase. Lo felicito por esas giras comunitarias emulando a su mentor Omar Torrijos Herrera, pero eso no fue suficiente para que usted hiciera la diferencia. El punto culminante donde comencé a perder la esperanza en usted fue cuando se dio el intento de compra de los ventiladores. En ese momento pensé, de manera platónica, que saldría con un machete o una correa acompañado del verbo encendido de: “le pido la renuncia a todos los involucrados… porque en mi gobierno no habrá intocables.” En ese momento los tufos salían del ministerio de la Presidencia donde el regente es el hoy candidato presidencial. Cortizo guardó un silencio cómplice. Todavía no me explico el porqué de su actuación, pero me gustaría que mis seguidores me ayuden a leer entre líneas lo que ocurrió.
Después de esos ventiladores se dieron muchos otros actos de desprecio con un silencio cómplice de nuestro presidente. Despidió a una dama que gozaba del aprecio de muchos por esos consejos que daba durante la pandemia. La veía como mi segunda madre la cual salía en la tarde, en cadena nacional, a alertarnos sobre la pandemia. Hablo de Rosario Turner. Me dolió el trato que le dispensó el presidente Cortizo. Faltó la elegancia y la caballerosidad. A varios años de aquel incidente todavía espero que Turner me diga qué fue lo que motivó esa destitución. En la calle existe la leyenda urbana que relaciona el tema con la llegada de dos hijos pródigos que intentaban entrar al país luego de su fuga de los Estados Unidos.
Para rematar mi decepción Cortizo se ha portado muy blandengue con el comportamiento nefasto de los diputados que pertenecen a su partido. Han continuado las malas prácticas y las bellaquerías. Y para coronar mi decepción observo cómo botan mis dineros a través de una descentralización criminal. Al final del mandato del loco mayor utilice una frase que trataré de recordar… “Pasará a la historia como el constructor de grandes obras con precios dudosos y el gran destructor de la democracia.” Ahora, con Cortizo, creo, a no dudarlo que la historia lo recordará como el presidente que ilusionó a un pueblo, pero con el correr de los años se convirtió en una figura débil que cayó en los encantos de unos diputados y dirigentes políticos que hicieron lo que les dio la gana. Es posible que no estar cerca de él peque en mis apreciaciones… de ser así pido disculpas, pero eso es lo que siento.
Docente