• viernes 02 de octubre de 2026 - 12:00 AM
Contra las cuerdas

Qué molestia, es un combate desigual

Ir a la estación de servicio en Panamá se siente hoy como subirse a un ring contra un rival imbatible. Cada vez que el conductor panameño llena el tanque, recibe un golpe directo al bolsillo debido al elevado costo del combustible.

Sin una defensa económica clara, el presupuesto familiar se desinfla rápidamente antes de llegar a la mitad del mes, dejando al ciudadano sin margen de maniobra.

A mitad de mes, la pelea se pone peor. Llenar el auto se vuelve un gasto insostenible porque los precios no dan tregua y cada visita a la bomba vacía la cartera a velocidad de nocaut. Aunque los conductores intentan resistir, la carestía actúa como un contrincante que castiga sin piedad los ingresos del hogar.

Al llegar al tramo final, el conductor queda totalmente acorralado contra las cuerdas. Mirar el medidor de gasolina en rojo obliga a muchos a recortar trayectos diarios, dejar el carro estacionado y buscar alternativas para evitar un colapso financiero total.

Al final de este combate diario contra la carestía, el único que termina besando la lona es nuestro bolsillo. Pablo Pueblo está cansado de ser siempre el que pague los platos rotos; lo que recibe por mes no alcanza y todo está por las nubes.