- jueves 13 de agosto de 2026 - 12:00 AM
Prospectos sin poder mostrar su talento
El desempleo en Panamá sigue soltando combinaciones pesadas al cuerpo de la economía nacional, dejando a miles de ciudadanos contra las cuerdas y buscando aire en un cuadrilátero cada vez más reducido. La realidad pega duro: el mercado laboral formal trastabilla sin un plan de entrenamiento claro que le permita esquivar la informalidad.
Los más castigados por este intercambio de metralla son los jóvenes, quienes saltan al ring sin experiencia previa y terminan recibiendo ganchos al hígado antes de poder asentarse en el combate.
La falta de oportunidades laborales para la nueva camada funciona como un uppercut certero que manda a la lona sus aspiraciones, dejándolos a merced de un conteo de protección permanente en el que ni la promotora que manda ni el sector particular tienen la fórmula para voltear el pleito.
Para salir de este rincón no bastan los amarres tácticos ni las promesas de vestidor; se requiere un cambio radical en la esquina. El país necesita una estrategia de ataque basada en la inversión real y la capacitación técnica focalizada.
Solo así Panamá podrá levantarse de la lona, subir nuevamente la guardia y volver a ganar por nocaut en la división del empleo formal. Veremos qué pasa para la bajada.