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Agrega El Siglo en Google ↗️Empieza la batahola del presupuesto del Estado para el 2027. El ministro de Economía y Finanzas lo presentó a la Asamblea Nacional el pasado miércoles 29. El monto es por 35,100 millones de balboas. El de este año es por 34,900 millones de balboas.
Una digresión: se perfila que, para los próximos 3 años del gobierno Mulino, seguro aspiran manejar 100 mil millones de balboas. Mucha plata para los amiguetes que están cerca del poder para ganar contratos, vía licitación o contratación directa. Por eso ñagare que harán una constituyente que ponga en vigencia la nueva Constitución en el inicio del 2028 e ir a elecciones en mayo 2028.
Tendríamos nuevo gobierno en julio 2028 (lo que es posible) lo que sería mutilarse la oportunidad de manejar 50 mil millones de balboas. Ojalá solo fuera manejar honestamente esa plata, tenemos que pensar en las corruptelas de coimas, sobreprecios y negocios de contratos que conocemos, como el escándalo de Créditos Fiscales que arrojan un estimado inicial de 40 millones y que hasta ahora han caído borrigueros.
Las botellas seguirán en el Legislativo, Ejecutivo y en los regímenes municipales, renglón en que seguro podría ahorrarse varios cientos de millones. Hablan de austeridad pero sigue el “Paso Firme” del despilfarro.
El diputado Vega, de Vamos, interrogando al vicecanciller, este reveló emolumentos de embajadores como “viáticos contingentes” de hasta B/ 40 mil mensuales en un país que tiene 21% (1 millón) de pobres y extremo pobres que muchos viven con menos de B/ 100 mensuales. Esto es crimen de Estado.
Aquí nadie debería ganar más de 7 mil (lo que gana el presidente), lo que sería otro renglón de ahorros de varios cientos de millones. También declarar moratoria en aumentos automáticos, todo hasta que, de ese 21% de pobres y extremos pobres, tengamos menos de 5%. Entonces se podría pensar en emolumentos arriba de 7 mil.
Dirán algunos que hay que pagar la capacidad. De quién es Panamá? De 4.5 millones. Si no hay bienestar básico para todos, no puede haber bienestar oneroso, pagado por el Estado, para unos pocos.
Al que le guste mucho el dinero, que monte empresa y gane lo que su “capacidad” le dé...