• miércoles 28 de enero de 2026 - 12:00 AM

Por los caminos de I Becchi

El pasado 22 de enero se dio inicio a la novena en honor a san Juan Bosco, “padre y maestro de la juventud”, cuya celebración culminará el día 31 con la solemne procesión por el barrio de Calidonia. Miles de fieles y devotos le rinden tributo en una de las manifestaciones de fe más significativas del pueblo panameño, con más de 100 años de tradición ininterrumpida.

Independientemente del credo religioso que se profese o de la idea personal que se tenga de Dios, es una verdad histórica la existencia terrenal y espiritual de este personaje nacido en Italia en el siglo XIX. Tangibles son también las obras impulsadas por los misioneros salesianos, el impacto educativo del llamado sistema preventivo de don Bosco, el oratorio festivo y la fundación de la orden salesiana, inspirada en san Francisco de Asís. Elementos suficientes para dimensionar la profundidad de su legado.

San Juan Bosco caminó los senderos de una Italia convulsionada por los efectos de la Revolución Industrial y las transformaciones políticas de su tiempo, en su misión de rescatar jóvenes y almas para Dios. Enfrentó la pobreza y la temprana ausencia de su padre, sostenido por la fe y fortaleza de mamá Margarita. Desde muy joven, en I Becchi —hoy colina Don Bosco, en Castelnuovo, provincia de Asti— recorrió calles polvorientas y lodazales invernales junto a niños y jóvenes, visitó detenidos, pidió limosnas y gestionó apoyos para desarrollar programas educativos.

En esas tierras áridas nació su concepto educativo, conocido como sistema preventivo, que combina instrucción y afecto, utilizando la razón, la religión y la amabilidad como herramientas fundamentales. Don Bosco sostenía que la corrección debía ir siempre acompañada del amor, la reflexión y la ternura. Este método es hoy base de la educación técnica y politécnica en numerosos países de América Latina, incluido Panamá.

Este año se cumplen 138 años del fallecimiento de este hombre inmenso en obra, pensamiento y fe. Su mensaje sigue vigente: “tened fe y veréis lo que son los milagros”. Don Bosco no es un mito ni un invento religioso; fue una realidad histórica cuya presencia vive en la congregación salesiana, en los centros educativos y en el trabajo diario con niños y jóvenes, para beneficio del país y de la humanidad.