- viernes 04 de marzo de 2016 - 12:00 AM
Popi presidente
La Constitución Política de la República, en el artículo 192, numeral 2, dice que los parientes del presidente en ejercicio hasta el cuarto grado de consanguinidad no pueden ser candidatos a la presidencia de la República.
¿Por qué será esta restricción? Evidentemente para no introducir un factor de duda en la elección. En una relación normal, el presidente estaría tentado a apoyar a su pariente y aunque no lo hiciera, sería piedra de duda para toda la ciudadanía.
La norma es para evitar que se hagan chanchullos a favor y para evitar suspicacias. Ambas situaciones perturbarían el desarrollo de la elección.
Popi Varela, hermano del presidente de la República y presidente del Partido Panameñista está sonando más que una maraca para ser candidato a la presidencia del partido. Por analogía, las mismas razones para que no pueda ser candidato a la presidencia de la República operan para ser candidato a la presidencia del Partido.
El sistema político se rige por el Código Electoral que desarrolla los enunciados constitucionales. El bendito Código hoy en análisis para reformarlo no contempla restricciones para las elecciones internas en los partidos. Mientras que los que participaron en la Comisión de Reformas Electorales se preocupaban por adecentar las elecciones generales, nada hicieron para las elecciones partidarias.
En los partidos se gastan fortunas para sacar de convencionales a los incondicionales de las corrientes adineradas internas. Y los partidos que están en el poder, sus cuadros politiqueros usan recursos del Estado para manipular las elecciones.
Pensemos en los programas de asistencialismo que hoy se desarrollan. Agentes de los que mangonean el poder le es fácil decirle a los ciudadanos que se inscriban y que voten por sus candidatos para convencionales, que son los que luego eligen a los cuadros directivos (junta directiva, directorios nacionales y regionales).
Luego vienen las primarias para definir candidatos a presidente, diputados, alcaldes y representantes. Se elegirá a los mejores o a los más chanchulleros?
Hay sobradas razones para poner cortapisas a los politiqueros que hoy han secuestrado los partidos.
Así las cosas, si hay ética, el copartidario Popi Varela no debe ser candidato a presidente del partido y las reformas del Código Electoral deben embozalar las ambiciones de los matraqueadores de siempre.
*Exprecandidato presidencial