- lunes 21 de diciembre de 2015 - 12:00 AM
El poder de la palabra
Ahora que todos –o casi todos– tenemos acceso a opinar sobre cualquier cosa que ocurra, ya sea en nuestros países o en el mundo, mediante las herramientas tecnológicas que tanto nos gustan, como son Twitter, Facebook y hasta los comentarios que vertemos en los periódicos, cuando los leemos en forma electrónica, debemos ser muy responsables en la manera en que lo hacemos.
En los últimos años hemos visto una gestión gubernamental ejercida por Twitter y seguimos viendo un auto exilio con este mismo estilo, que a veces se desboca y trasluce su falta de coherencia.
Bien lo dijo el ganador del Nobel de Literatura Gabriel García Márquez unos años antes de morir: "Nunca como hoy ha sido tan grande el poder de la palabra", para rematar que "la humanidad entrará en el tercer milenio bajo el imperio de las palabras".
Todo esto va en dirección a los que vaticinan que la imagen desplazaría a las palabras al punto de extinguirlas.
Todo lo contrario: "las imágenes están potenciando las palabras, nunca hubo en el mundo tantas palabras con tanto alcance".
Las palabras, ya sea escritas, orales o tuiteadas, son hoy en día la guía y sextante de todos los pensamientos y opiniones que nos formamos.
La reciente pelea entre dos damas diputadas, además de lo vergonzoso que resultó, sacó a la luz pública el más bajo nivel de lenguaje que ambas se profesaron y nos ofreció, a los que estuvimos ajenos a esas imágenes, el verdadero origen de esa pelea barriobajera.
A las dos se les debe aplicar medidas disciplinarias porque además de ser una vergüenza para la clase política, atrasan con mucho lo que hemos logrado en temas de participación de género las mujeres.
Si no hubiéramos escuchado el audio, pensaríamos que una es una mosquita muerta que fue atacada por una bruja, pero las palabras que usó la primera no dejan lugar a dudas del meollo del asunto.
Cuidemos las palabras, porque una vez dichas, no las recoge nadie.
*Exministra de Gobierno y Justicia
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Si no hubiéramos escuchado el audio, pensaríamos que una es una mosquita muerta que fue atacada por una bruja...