• jueves 24 de septiembre de 2026 - 12:00 AM

Pobreza y desigualdad social

Las cifras oficiales, generalmente, exponen que el desempleo alcanza el 10%, sin embargo, las cifras que se manejan extraoficialmente pudieran rebasar el 50%. El desempleo, hoy, pudiera ser estrategia gubernamental para “idiotizar” a la población e insistir en abrir la mina.

La población resiente la falta de empleo, aunado a ello el aumento de los productos de primera necesidad (alimentos, medicamentos, luz, combustible, etc.). El nivel adquisitivo disminuye considerablemente.

Aun cuando el gobierno abanica que existe crecimiento económico, la riqueza nacional sigue bipolarizada y el desarrollo económico es nulo, obviamente un gobierno proempresarial busca el lucro, no solucionar la necesidad social (salud, agua, seguridad, educación, empleo, etc.).

En 1994, denunciamos que producto del poco interés prestado a nuestra población indígena, reaparecían enfermedades erradicadas en Panamá, tales como los brotes de tuberculosis, en el oriente chiricano.

La “Salud igual para todos” se quedaba en la metrópolis, porque según quienes gobiernan, “nuestros indígenas no generaban riquezas”. Un diputado actual, expresó que la educación no genera ingresos. Hasta dónde la ignorancia.

El 9 de julio de 2002, en otro diario, bajo el título “Desempleo y hambre”, expresamos nuestra preocupación, producto de la mala distribución de la riqueza.

Que los altos emolumentos recibidos por magistrados, legisladores (hoy diputados), Defensor del Pueblo, Contralor, ministros y otros funcionarios, es exagerada, mientras que la población se debate en la incertidumbre con salarios o ingresos que muchas veces no alcanzan los B/.400.00. ¡Increíble! Hoy se mantiene prácticamente el mismo retrato.

Quizás esté arando en el mar o escribiendo al viento. Quizás hoy no les preocupe lo que políticos y empresarios hagan de este país. Hagamos un alto. Analicemos el futuro y no perdamos la fe, eso es peligroso. Preocupa una explosión social.

Quizás la razón por la cual el Ministerio de Seguridad adquiere cada vez más pertrechos. Recuerden, los policías y sus familiares también son susceptibles al aumento de los productos, el combustible, al costo de vida. No todo el tiempo las órdenes se cumplen. Soy el hijo de Juana.

¡Dios te salve Panamá!