- viernes 28 de octubre de 2011 - 12:00 AM
‘Pele police’ y prueba de sida
El VIH-Sida mata si la persona que lo tiene no lo controla y se convierte en un asesino en potencia si actúa sin respeto a su prójimo y lo transmite a otras personas y estas a otras indefinidamente.
Un maleante mata o distorsiona la sociedad con sus delitos, por los que, agentes de la autoridad, dirigencia y bases de la Policía Nacional, que no son autoridad, manifiestan estar convencidos de que hay que seguir usando, indiscriminadamente, este instrumento tecnológico para, según ellos, ubicar a antisociales y sacarlos de las calles.
Si usar el ‘Pele police’ indiscriminadamente es buena estrategia, el Minsa podría pensar en poner retenes para hacer pruebas de VIH-Sida a todo transeúnte, con el pretexto de detectar a los portadores o a los que ya desarrollan la enfermedad y así contrarrestar la difusión de la enfermedad que mata.
Si un presunto delincuente es detenido infranganti, el ‘Pele police’ diría rápidamente si tiene otros casos y la peligrosidad de ese malhechor. Si una persona llega a un hospital por accidente o contingencia de salud y va a ser tratado con procedimientos que dependen de su condición física general es sometido a pruebas de todo tipo para saber cómo atenderlo.
Hay casos y casos para usar correctamente el ‘Pele police’, como para hacer pruebas que detecten enfermedades. Establecer retenes para someter a investigación a la población es presumir su culpabilidad cuando el derecho dice que se debe presumir su inocencia. También se viola el derecho constitucional que garantiza el libre tránsito.
Lo que está ocurriendo es que tenemos un gobierno embriagado de poder, con proclividad a la autocracia y asesorados por elementos que tienen una mente obtusa formada en la dictadura (director de la Policía y funcionarios que manejan la inteligencia en el Consejo de Seguridad, ninguno de los cuales es autoridad), que creen en un estado policiaco para gobernar y controlar.
La acción de la Policía, de tuitear en su cuenta, justificando el uso del ‘Pele police’, luego del fallo del juez Fuentes, que señaló la ilegalidad del uso del aparatito, denota los móviles de estos funcionarios, que no son autoridad, y los valores del ministro Mulino y del presidente, quienes lo permiten, a sabiendas de que los policías no son deliberantes, según la Constitución. Asimismo nos advierte el peligro en que estamos: camino a endurecer la autocracia en que vivimos.
Seamos sensatos y defendamos la libertad cuestionando la autocracia. El fin no justifica los medios.
EL AUTOR FUE PRECANDIDATO PRESIDENCIAL