• miércoles 04 de noviembre de 2026 - 12:00 AM

Pase de factura a Trump

Para ser honestos con nuestros amables lectores, siempre he dicho y pensado que el noble y grandioso pueblo norteamericano se merece un gobernante que de verdad haga realidad la tesis de “Make América Great Again”, que el señor Donald Trump, enarbolo en su segundo mandato, para atraer los votos de millones de ciudadanos en las generales pasadas que ayer martes llegaron a su midterm. La interpretación de esta política por parte del Gobierno Norteamericano, no tiene nada que ver, con los adelantos y descubrimientos científicos, nada que ver con el desarrollo de la salud pública, con el desarrollo de programas de conquista del Espacio, con medidas a gran escala para proteger el medio ambiente, ni con posesionar a los Estados Unidos como vanguardia en la Protección del Planeta. Nada que ver en lo absoluto.

Lo que, si se hizo en estos dos primeros años de gobierno, es posesionar al Gobierno Norteamericano, como en un referente político en el Hemisferio, estrategia esta que se traduce en creación de estructuras regionales de coordinación política, militar y policial (Escudo de las Américas), intervención directa en procesos electorales en distintos países, entrega de cuantiosas sumas de dinero del erario Público norteamericano, a países y gobiernos que alzan la mano cuando Trump, pasa la lista de aliados y defensores de su estrategia política. Lo que también se ha hecho, es incentivar y participar en eventos bélicos (Irán), y no haber podido poner fin, a pesar de ser promesa de campaña, al conflicto ruso-ucraniano. Y como la cereza al helado, la imposición de sanciones, medidas económicas, aranceles y restricciones a las importaciones, tanto a Latinoamérica, como a la Unión Europea.

Debo aclarar, que no cuestionamos que este sea la libre interpretación política del Gobierno Norteamericano de “Hacer nuevamente Grande a América”, lo cuestionable, es que se venda la idea al mundo, que estas medias son las que verdaderamente hacen Grande al País. La prueba más fehaciente del fracaso de esta política, es el rechazo de la que hablan todas las encuestas del país, con relación a las preferencias electorales tanto para la Cámara de Representantes como para el Senado, en la proporción que corresponde, ya que todas, absolutamente todas dan como ganador al Partido Demócrata para dirigir ambos estamentos y lo que significaría un camino abierto para la victoria Demócrata en las generales próximas. No cabe duda, que las facturas políticas, han pasado por la Casa Blanca y se quedaran hasta el 2029, lo que, desde ya, lo traducimos como el fin de la era Trump como Presidente número 45 y 47, respectivamente.