- jueves 05 de enero de 2023 - 12:00 AM
Panamá vale más sin minería
Mantuvimos un enclave colonial, con Estados Unidos, donde un extranjero hipotecó nuestra patria, para ahora caer en otro.
Con aquel tuvimos la suerte de contar con una población consciente, nacionalista, luchando contra el imperio. Con muertos y heridos, logramos finalmente el Tratado Torrijos/Carter.
Gracias a esa población aguerrida, a un Omar Torrijos amante de su patria, un presidente consciente de Estados Unidos, Jimmy Carter y el apoyo de muchos países.
Ahora pareciera avecinase otro enclave, quizás el mayor enclave minero del mundo. Explotan nuestros recursos sin tener un documento legal para esos efectos. La ley fue declarada inconstitucional en consecuencia lo accesorio corre la suerte de lo principal. No hay contrato, pero el gobierno les permite continuar explotando la tierra. Panamá vale más sin minería.
Esto es sumamente peligroso. Nuestra juventud está inerte, a diferencia de hace 40 o 50 años. Una juventud efervescente, consciente y defensora de la soberanía. Hoy pareciera no preocuparles la patria, las luchas sociales ni su propio futuro. Está situación pudiera tener consecuencias funestas, para toda la población.
Es peligroso que aún no comprendamos los daños que pueden ocurrirle a la población panameña, incluso al Canal. Las regalías, que presuntamente entrega la minera del 2%, de lo que ellos consideran, es un agravio a los panameños, dueños del recurso.
En el 2022, Minera Panamá se comprometió a pagar un mínimo de 375 millones al año y luego recula. Quizás ese monto sea sólo el 10% de la cantidad de cobre plata y oro que están sacando, cuando lo justo es que el gobierno negocie por más del 50%, porque el recurso es nuestro.
Ineludible reforzar órganos de control. Auditores panameños rotativos –cada tres años-, con declaración de bienes familiar, al ingreso y salida.
En cuanto al presidente Cortizo, un discurso rebosante de millones en cartas de proceder, más no dijo cuando entraban en ejecución ni cuando finalizaban las obras. Millones más millones. La pobreza sigue aumentando. Hambre, miseria y carencias de salud. Dios te salve, Panamá.
ECONOMISTA, EDUCADOR, HUMANISTA.