• domingo 04 de octubre de 2026 - 12:00 AM
Contra las cuerdas

Pablo Pueblo está al borde del nocaut

En el tinglado nacional hay un combate desigual donde la seguridad pública tiene la guardia completamente baja. Las calles panameñas se han convertido en un cuadrilátero peligroso, marcado por la creciente sombra de los pistoleros que andan en moto, sembrando el pánico a mansalva y dejando a la ciudadanía contra las cuerdas. No estamos hablando de simples intercambios de golpes al aire, sino de una ofensiva criminal que reta a plena luz del día de este a oeste del país.

En esta pelea sin tregua, los asaltos pasan factura y la esquina de las autoridades sigue mirando hacia otro lado mientras suena la campana de alerta. Sucesos recientes en zonas residenciales como Villa Lucre, donde ya se contabilizan dos ataques armados en menos de treinta días, demuestran que los delincuentes tiran ganchos al hígado sin piedad. La afición, que somos todos los ciudadanos de pie, ya está harta de ver a la defensa institucional tambalearse sobre la lona.

Ya no vale seguir esquivando el bulto ni especular en los despachos; aquí se exige un nocaut definitivo contra la delincuencia que azota los barrios. Si no se amarran bien los guantes y endurecen los operativos de inmediato, la paciencia social tirará la toalla.

Suena la campana: urge un golpe de autoridad antes de que la inseguridad nos mande a la cuenta de 10.