- viernes 25 de febrero de 2011 - 12:00 AM
Los nuevos curas panameñistas
El pasado domingo se celebró Convención Extraordinaria del Partido Panameñista. Los ilusos que no quieren ver la verdad, proclaman que fue una convención democrática y que democráticamente se aprobaron reformas al Estatuto.
He conversado con convencionales, esos de viejo cuño, no los vinculados al presidente por razón de ser empleados, socios o arribistas de él, sino esos que llevan décadas en el partido y que sienten y conocen la doctrina y todos señalan la manipulación antidemocrática que pudieron palpar en el desarrollo de la Convención.
Hubo de todo, desde burlarse de un convencional que es un ícono del partido, que llegó al recinto la noche anterior para conocer la mecánica de cómo proponer modificaciones a las propuestas reformas y que el vicepresidente le dijera, palabras más palabras menos, que no se preocupara, que le dejara las modificaciones propuestas, que en la sesión se tomarían en cuenta. Vaya sorpresa se llevó el convencional, cuando al día siguiente se entera que para que le consideraran sus modificaciones tenía que tener 300 firmas que respaldaran la propuesta. Irrespetuosa tomadura de pelo que le hicieron. Otro caso indignante, fue obligar a un convencional a apoyar lo que quería adversar, con la amenaza del despido de su cargo público. Cuántas veces no se repetirían casos como éstos? Democrático el ejercicio? Con turbas que abucheaban a los pocos que se atrevían a disentir? Y qué me dicen del uso de recursos partidistas para hacer campaña de postulación presidencial para el que cree que, el que lo ha ultrajado a él y a los panameñistas, le va a cumplir una supuesta promesa, contenida en un pacto que él y tal vez muy pocos conocen.
Estos dirigentes de hoy, que hace 13 años se fueron del partido -disgustados por prácticas que censuraban, no se dan cuenta que si lo censurado por ellos era cierto, hoy escriben su fe de erratas usándolas y peor, porque en aquella época, no se estaba en gobierno y los controles eran de otra índole, pero hoy abusan de la debilidad económica de muchos copartidarios que necesitan sus puestitos y los llevan a votar de ‘cara al sol’, para que dedujeran que votar en contra de la línea era firmar su destitución, la que llegará cuando no vuelvan a salir cuando hayan nuevos convencionales.
A los que no tienen principios se les aplica aquello de que ‘ningún cura se acuerda cuando fue sacristán’
EL AUTOR FUE PRECANDIDATO PRESIDENCIAL