- jueves 31 de enero de 2019 - 12:00 AM
El mundo conocía a Panamá de oídas
Un rotundo éxito la Jornada Mundial de la Juventud y muy sabias las palabras del papa Francisco. La población vivió momentos de suma alegría y desbordó esa hospitalidad y humanismo que guardamos, a lo interno, cada panameño.
El papa no se dejó confundir y respondió correctamente las preguntas, tanto en política como en educación sexual, cuyas respuestas pudieron llevar a pensar en la toma de decisiones equivocadas por algunos mandatarios, bajo la premisa de que el santo padre lo había insinuado.
El mundo conocía a Panamá de oídas, no obstante se han dado hechos que nos catapultan en la historia no solo por el sueño de Simón Bolívar como: ‘Panamá, puente del mundo y corazón del universo', también por el Canal de Panamá, el 9 de enero de 1964, el Tratado Torrijos-Carter (1977), la invasión de 1989, y ahora la visita del santo padre, entre otros hechos importantes.
Obviamente, esa forma humanista, jocosa, hospitalaria que caracteriza a los panameños, nos convierten quizás en el país más alegre por excelencia, situación de la que se aprovechan los mercaderes del comercio y los políticos corruptos e inescrupulosos.
Después de dos o tres semanas de euforia, sentimientos, alegrías y un trabajo sincronizado de quienes gobiernan, ‘volveremos', desdichadamente a la realidad. Se fueron los peregrinos y ‘volveremos' a peregrinar por la falta de recolección de basura, agua potable y tranques por doquier.
Si bien existe una población satisfecha con el advenimiento del papa y esos cientos de miles de personas que nos visitaron e hicieron mucho más felices a quienes les dieron cobijo, hoy ‘volveremos' a esa politiquería barata que nos hace uno de los países más corruptos de América Latina.
Ahora, desde la Asamblea, pretenden entusiasmarnos con descuentos, a la tercera edad del 50 o 75%, desatendiendo a nuestros hijos y nietos, que pagarán con creces esos descuentos. Nada más absurdo. Dios te salve, Panamá.
El autor fue precandidato presidencial del PRD.