- sábado 30 de abril de 2011 - 12:00 AM
Monstruo de mil cabezas
El TPC con EE.UU. fue impulsado por el Gobierno de Martín Torrijos, los partidos políticos y sectores empresariales, fue aprobado a tambor batiente por la Asamblea Nacional de Diputados, sin que el pueblo se diera por enterado de su contenido totalmente en inglés. Tampoco se permitió un real debate sobre los graves efectos que este leonino tratado encierra para la nación y que van más allá del tema laboral.
El que estuviera totalmente en inglés es prueba -una vez más- del predominio de los intereses norteamericanos sobre los intereses del pueblo panameño. Nos recuerda el leonino Tratado “Hay-Bunau Varilla”, de 1903. En aquella ocasión, el ingeniero francés Philippe Bunau Varilla, quien había perdido un enorme capital al fracasar la compañía francesa del canal, el 6 de noviembre de 1903 fue nombrado “Enviado Extraordinario y Ministro Plenipotenciario de Panamá” ante el Gobierno de EE.UU. y el 18 de ese mes, antes de que el resto de los negociadores panameños llegaran a Washington, firmó, a nombre de Panamá, el oprobioso Tratado que le concedía a EE.UU. “a perpetuidad” el derecho a construir y administrar el canal, al igual que también “a perpetuidad” -porque no tiene fecha de vencimiento- el actual Tratado de Neutralidad, uno de los Tratados “Torrijos-Carter” de 1977, le concede el derecho unilateral a EE.UU. de intervenir en Panamá cuando considere que el canal esté amenazado.
Después de la gesta patriótica de enero de 1964, en mayo de ese año , triunfó en las elecciones Marco A. Robles, del Partido Liberal y se iniciaron conversaciones para un nuevo tratado canalero: el Proyecto de Tratado “Robles-Johnson” fue denominado “El Monstruo Tricocéfalo”, porque contenía un convenio sobre bases militares, otro sobre el canal de esclusas y otro sobre un nuevo canal a nivel. Estaba redactado en inglés y se negociaba “a puerta cerrada”.
El dirigente popular Floyd Britton, del Movimiento de Unidad Revolucionaria, los sustrajo de la Cancillería, los tradujo al español y los dio a conocer al mundo entero a través de Radio Habana Cuba durante la primera Conferencia Latinoamericana de Solidaridad (1967). La divulgación de estos tratados cayó como un balde de agua fría sobre las cabezas del “State Departament” y del lacayuno gobierno panameño. En Panamá provocó mucha indignación patriótica en los sectores populares. Estaba aún fresca la sangre de los mártires de la gesta nacionalista de enero de 1964. Britton fue asesinado en el penal de Coiba en 1969, durante la dictadura populista y contrainsurgente de Omar Torrijos.
El autor es educador