• miércoles 11 de mayo de 2022 - 12:00 AM

Las mini casas

Pasaron ocho meses y cada vez que llamaba a la promotora para preguntar cuándo le entregarían la casa, ellos decían que dentro de poco y así fue pasando el tiempo 

María pasó cinco años ahorrando parte del salario mínimo que recibía como vendedora para el abono inicial en uno de los proyectos habitacionales que se desarrollan en Panamá Oeste.

Aplicó en una de las tantas ferias de viviendas que se realizan en Panamá y el préstamo fue aprobado en pocos días. Los promotores del proyecto le dijeron que en menos de seis meses le entregarían la nueva residencia; excelente noticia que ocasionó que María, esposo y sus tres hijos organizaran un brindis, para celebrar con vecinos, amigos y familiares la concreción del sueño de tener vivienda propia y, de esta forma, abandonar el viejo caserón de madera que la había visto crecer tanto a ella como a sus hijos.

Pasaron ocho meses y cada vez que llamaba a la promotora para preguntar cuándo le entregarían la casa, ellos decían que dentro de poco y así fue pasando el tiempo hasta que por fin a los casi dos años de haber hecho la solicitud comunicaron que la vivienda estaba finalizada.

La familia, a fin de conocer la vivienda, alquiló un taxi para que los llevó a la que iba a ser su nueva morada, pero cuando llegaron al lugar su decepción fue enorme, ya que la casa no reunía las condiciones mínimas para los cinco miembros.

Habitaciones reducidas, que con suerte cabían camas tres cuartos; sala comedor y cocina se mezclaban; el patio de escasos metros no daba opciones para construir anexos, con suerte el tendedero de ropa.

Que decir de las vías de acceso que más bien parecían veredas que calles porque no podían circular dos vehículos en sentido contrario. Hay que reconocer que lo único grande de la vivienda era su precio.

La experiencia de María la viven a diario miles de panameños que no cuentan con el apoyo de una institución que defienda sus derechos y obligue a las promotoras a cumplir requisitos mínimos de tamaño, así como exigir calidad de los materiales utilizados.

PERIODISTA Y PROFESOR UP