- sábado 13 de julio de 2019 - 12:00 AM
Mesa de Concertación de Arraiján
El distrito de Arraiján, según las estadísticas del censo del 2010 de la Contraloría de República de Panamá, posee una población de 220,800 habitantes. Indicadores oficiales pronostican que la población de Arraiján sería para el año 2019 sobrepasaría los de 300 habitantes, demostrando con estas cifras que estamos frente a un fenómeno demográfico más impactante en toda la geografía nacional, superando en habitantes a Coclé, Los Santos, Herrera y Darién.
El crecimiento poblacional de este distrito ha generado una serie de exigencias básicas como el desabastecimiento del agua potable, el grave problema del transporte, la falta de colegios, universidades públicas, hospitales, seguridad y un alto índice de desempleo entre la juventud.
Las autoridades gubernamentales y municipales deberían poner especial atención a estos puntos críticos, que crecen paulatinamente, llevándonos al borde de convertirnos en una bomba de tiempo social.
Aunado al crecimiento descontrolado de barriadas precaristas y el gran negociado de proyectos habitacionales, cuyas promotoras utilizan propagandas engañosas para la promoción y venta de sus proyectos, ofreciendo los servicios de agua y luz las 24 horas, entre otros.
Son puntos sensitivos que deben ser abordados urgentemente por las autoridades, antes que surja una explosión de ánimos, producto de la falta de respuesta.
Los residentes del distrito de Arraiján hemos sido pacientes y respetuosos, ante el calvario que día a día tenemos que bregar, especialmente por el desabastecimiento del agua potable en las diferentes comunidades y barriadas.
Por lo que hago un llamado a las autoridades del gobierno central y local, que no cometan los mismos errores de las pasadas y que demuestren una verdadera voluntad de trabajo, transparencia, rendición de cuentas y un diálogo de puertas abiertas; con la finalidad de crear la mesa de concertación, con estrategias enfocadas en objetivos definidos en el desarrollo de nuestro distrito.
COMUNICADOR SOCIAL Y VOLUNTARIO DE LOS DERECHOS HUMANOS