- miércoles 27 de abril de 2011 - 12:00 AM
El medioambiente es responsabilidad de todos
En los últimos años, se ha manejado en América Latina una política responsable de conservación del medioambiente, tomando en cuenta que el hombre es el peor enemigo de la naturaleza; preservar la fauna y la flora representa cuidar la vida de los seres humanos y la protección de los animales.
Por esta razón, se ha reestructurado un plan conocido como el Sistema de Integración Centroamericana, SICA. Las autoridades de la ANAM tienen un reto de gran trascendencia: el cumplimiento de protección de nuestros recursos naturales, ello significa esfuerzo, dedicación, entereza, interés y visión para concretar las importantes tareas que esperamos se pongan en marcha.
La directora de la ANAM, Lucía Chandeck, tiene en sus manos el potencial para reordenar todo lo que se refiere a proyectos y programas ecológicos que son imprescindibles para la conservación de nuestra biodiversidad y así, evitar desequilibrios que traen lamentables consecuencias.
Chandeck posee la experiencia necesaria para el desempeño de sus delicadas funciones. Desde 1999 está vinculada a la institución cuando desempeñó un alto cargo bajo la dirección de Ricardo Aguacola. En ese puesto adquirió una gran experiencia y conocimientos que debe poner en práctica.
Pienso que el Gobierno Nacional debe apoyar con mayor presupuesto las actividades que desarrolla esta institución y estamos seguros de que con más recursos se podrá ejecutar a cabalidad las metas que se ha trazado.
Tenemos conocimientos de que se está cumpliendo con lo acordado en la 48 reunión ordinaria del Consejo de Ministros de la Comisión Centroamericana de Ambiente y Desarrollo (CCAD), celebrada en Guatemala.
En esa oportunidad, los países participantes pusieron de manifiesto sus esfuerzos conjuntos para la implementación de las prioridades en adaptación y mitigación al cambio climático con el contexto de las alianzas público-privadas y temas como el mejoramiento de índices de desempeño ambiental. También se analizaron las capacidades institucionales para enfrentar el cambio climático y consolidar planes de acción mutua, que permitan enfrentar las contingencias.
Las autoridades panameñas deben adoptar acciones enérgicas para prevenir cualquier atentado contra el equilibrio ecológico, lo que de realizarse sería causa de daños irreversibles para nuestra población, tanto de las ciudades como para los panameños de tierra adentro. Recordamos lo que dice el filósofo ‘ El hombre es el lobo del hombre’.
EL AUTOR ES PERIODISTA Y DOCENTE UNIVERSITARIO