- jueves 30 de julio de 2026 - 12:00 AM
« Me dejé influenciar por mí »: La entrañable batalla de Felipe contra el deber
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Agrega El Siglo en Google ↗️El jocoso gráfico Joaquín Lavado, “Quino”, detecta con exactitud quirúrgica la psicología infantil y la eterna lucha humana contra los compromisos. A través de su obra, Mafalda destaca a Felipe, uno de los protagonistas más carismáticos, quien se lleva bien con todo el grupo y es el entrañable y soñador amigo de Mafalda; representa al niño soñador, tímido y reflexivo ; a la vez , encarna la timidez, la pereza escolar y la constante lucha entre la imaginación y la dura realidad.
Una de las tiras cómicas que enfrenta esa visión, se encuentra una brillante metáfora sobre la distracción y la falta de concentración en los deberes escolares. Libro afirma: « Buéh... un poco de responsabilidad y a empezar el deber de geometría », y añade: « ¿Cuándo un triángulo es isósceles? ». Felipe Kid llega justo a tiempo de impedir que Carroña Joe se alce con la hipotenusa. Entonces Felipe con una frase memorable: ¡ Ya tuve que dejarme influenciar por mí ! .
Felipe está dispuesto a resolver su tarea de geometría. Sin embargo, se cuestiona en una simple pregunta técnica: ¿Cuándo es un triángulo isósceles?.
Lejos de buscar el axioma matemático, la imaginación del personaje activa un componente de defensa contra el aburrimiento. En cuestión de segundos, las figuras geométricas se transforman en los elementos. La abstracción matemática de la “hipotenusa” se convierte en una doncella en peligro, mientras que el estudiante se autopercibe como “Felipe Kid”, un justiciero del Lejano Oeste encargado de vencer al temible villano “Carroña Joe”.