Cada vez es más común ver maquillaje “pirata” y cosméticos vencidos vendiéndose sin ningún tipo de control en ventas de patio, buhonerías y redes sociales a precios de ganga.
Estos productos, que imitan marcas reconocidas o se venden a precios sospechosamente bajos, no pasan por controles sanitarios y muchas veces ni siquiera se sabe de dónde vienen. Parecer originales, pero por dentro pueden contener bacterias, hongos o sustancias dañinas.
Especialistas advierten que el uso de estos cosméticos puede provocar desde alergias y brotes en la piel, hasta infecciones más serias, sobre todo en los ojos. “La gente cree que se está ahorrando unos dólares, pero después termina gastando más en medicamentos o tratamientos dermatológicos”, señalan. Eso lo vemos principalmente con la fiebre de las ventas de patio.
Otro problema que preocupa es la venta de productos vencidos y que en muchos casos, les borran o alteran la fecha de expiración para seguir vendiéndolos y esos cosméticos, lejos de cumplir su función, se convierten en un riesgo, ya que con el tiempo se descomponen y acumulan microorganismos.
El comercio informal sigue siendo una puerta abierta para su distribución. Las autoridades enfrentan el reto de fiscalizar estos espacios, donde la venta es constante y difícil de controlar.
Ante esta situación, siempre le recomiendo a las estudiantes de belleza que compren en lugares confiables, revisar bien los empaques y desconfiar de ofertas.
Al final, como dicen en la calle: lo barato sale caro... y más cuando está en juego tu piel.