- domingo 27 de septiembre de 2026 - 12:00 AM
¡Las emergencias no esperan!. Es una frase recurrente convertida en gancho publicitario que suena superficial o hueca, al momento de no obtener respuesta cuando se requiere ambulancia y atención médica inmediata con posterior traslado a hospital. El personal está prácticamente “atado de manos”, pues la disposición y voluntad sobran, pero las herramientas están limitadas, peor aún, no existen.
El enfoque indudablemente debe estar en la asignación presupuestaria para atender las necesidades reales de la población, cónsono al cumplimiento constitucional de promover y garantizar salud, que cual efecto dominó redundará en mejores condiciones para todos.
Tenemos un número creciente de adultos mayores que, en el mejor escenario, están cumpliendo con su revisión médica regular; sin embargo, podrían enfrentar riesgos, que demandarían atención inmediata. Llamar a instancias de emergencias médicas, centros de salud e inclusive hospitales y recibir la desafortunada información de que se tiene personal mas no ambulancias, empeora la situación.
Ante este panorama crítico, cabe lanzar un SOS para quienes están llamados a socorrernos. Se requieren de más ambulancias y en el mientras tanto, seguir haciendo ajustes, para la coordinación interinstitucional; y si es necesario, plantearse ese apoyo oficial-particular que permita aliviar el dolor de quienes ya lo experimentan físicamente, pues realmente, ¡las emergencias no esperan!.