• domingo 18 de octubre de 2026 - 12:00 AM
Contra las cuerdas

Las trompadas al bolsillo son tremendas

El costo de la vida tiene al panameño contra las cuerdas. Hacer la compra mensualmente, es entrar a un ring a recibir impactos de derecha e izquierda con los precios de la comida. La canasta básica no da tregua y castiga el presupuesto familiar hasta dejar los salarios tambaleando mucho antes de que suene la campana de fin de mes.

A ese castigo en el plato de comida se le une el gancho al hígado de la factura de la luz, que llega puntual y encendida a liquidar el bolsillo. Para colmo, el ciudadano debe fajarse a diario en las paradas tras un transporte deficiente que devora pasajes y horas de vida, sin que nadie ponga un alto al duro castigo.

La pelea es desigual: mientras desde las tribunas se presumen cifras macroeconómicas de primer nivel, en la esquina del pueblo la realidad es un combate cuesta arriba. Alquilar, comprar medicinas o pagar la escuela se han vuelto golpes bajos que asfixian a la clase media.

Así, el panameño sigue aguantando metralla en las cuerdas y haciendo malabares para no irse a la lona, ante las miradas de autoridades que actúan como un árbitro ciego en plena pelea.

Esas promesas de campaña de más chenchén para el pueblo se las ha llevado el viento.