El caso del instructor panameño Fernando González, detenido en República Dominicana por presuntas agresiones sexuales contra menores, ha tomado un nuevo giro y abre interrogantes sobre sus vínculos con el Instituto Panameño de Deportes (Pandeportes).
Miguel Ordóñez, director de Pandeportes, manifestó en el noticiero Telémetro Reporta que González nunca fue un funcionario oficial de Pandeportes y quellegó a la institución “recomendado por un diputado”, pero se reservó el nombre del político.
Este asunto es más delicado de lo que parece y considero necesario que Pandeportes aclare los señalamientos que han surgido en los últimos días a raíz del arresto del entrenador, quien colaboraba en programas de béisbol juvenil.
Estamos hablando de fondos públicos que recibió en su momento este instructor por parte de la entidad deportiva estatal, en medio de un caso que es de preocupación y que ha puesto en entredicho la imagen de Panamá en el ámbito internacional.
Por ello, Pandeportes debe pronunciarse con claridad y dar a conocer el nombre del diputado que recomendó a González para que acudiera a la institución.
Fernando González Ramírez es investigado por las autoridades estadounidenses por presuntamente abusar de dos menores de edad entre 2023 y 2024 mientras colaboraba en un programa de béisbol infantil en Franklin, Tennessee.
No se trata de adelantar juicios ni de atribuir responsabilidades sin pruebas, sino de garantizar que las actuaciones de los funcionarios públicos estén sujetas al escrutinio ciudadano.
Por razones de transparencia y credibilidad, también es indispensable que la entidad explique qué tipo de acercamiento mantuvo González con sus autoridades, bajo qué condiciones recibió apoyo económico, cuáles fueron los criterios utilizados para otorgárselo y qué controles se aplicaron durante el proceso.
Cuando se trata de recursos del Estado, las recomendaciones políticas no pueden convertirse en una puerta de entrada sin explicaciones ni controles.
Si el propio director de Pandeportes reconoce que un diputado recomendó al instructor, lo mínimo que corresponde es identificarlo y explicar las circunstancias de esa gestión.
La pelota ya está en la cancha de la institución deportiva, y el país tiene derecho a conocer toda la verdad.