• lunes 17 de febrero de 2025 - 12:00 AM

La modernización del Estado, un impostergable

La necesidad de que el Estado panameño, mejoré en todos sus aspectos como sus instituciones, funcionamiento y hasta cambio de actitud de los servidores públicos que trabajan para él, son temas impostergables.

Cuando nació Panamá como República, se fue moldeando la visión que tenían los primeros presidentes, cuya visión fue adquirida por la experiencia de estudios en otras latitudes, y traer al Istmo panameño esos elementos que fueron forjando nuestra patria.

De esa manera, se creo la primera Constitución y en ella, las instituciones que debían tener rango constitucional, para garantizar las bases firmes y cimentadas de la nueva República.

Con el paso del tiempo, se fueron incorporando a la Carta Magna, otras instituciones y ampliando el espectro de acción que nos permitiera responder a la necesidad de un Estado moderno.

Sin embargo, muchas de las adecuaciones se convirtieron en camisas de fuerza para garantizar que quienes llegaran al poder permanezcan en él, por un lado, y por el otro, convirtiendo al Estado en una agencia de empleo, que no es más que la extensión de la casa de campo de algunos jefes de gobierno y de su círculo cercano.

Lo que ha convertido a las entidades gubernamentales en unos adefesios, inoperantes que requieren ser revisados para optimizar sus funciones.

La actual administración del presidente José Raúl Mulino se ha enfocado en ese reto, recomponer el Estado con la modernización de éste y con ello, la creación de una nueva Constitución, que supere todo los parches y remiendos que ha sufrido en los actos reformatorios.

El reto es importante, pues obligará a los trabajadores del Estado a ejercer con profesionalismo, mística, compromiso, dedicación y ética sus labores cotidianas, de tal manera que su desempeño, sea percibido por los asociados que esperan de ellos, un buen servicio.

El cambio de actitud, estabilidad laboral y todo lo propio que existe en una relación laboral, debe ser considerado para lograr ese fin. Obligando al trabajador a capacitarse permanentemente para cumplir con los altos estándares esperados.

Los ajustes serán vitales para esos cambios, y ello se acerca. Por tal razón los servidores públicos deben prepararse académicamente, para poder escalar y optar por otras posiciones que vengan consigo con mejores oportunidades salariales, que les permitan ofrecer a su familia mejores condiciones de vida.