- domingo 23 de octubre de 2011 - 12:00 AM
Juan Hombrón
En el corregimiento de Chirú, distrito de Antón, provincia de Coclé, se encuentra uno de los lugares más hermosos de nuestro país. Es una comunidad pequeña con poca infraestructura, una pequeña escuela, pero con un inmenso recurso natural que son sus ríos, playas y manglares.
Quien llega a ese lugar, a 20 minutos de la carretera de Río Hato, queda admirado de la belleza de estas playas. Cuando salió a la luz pública la denuncia del terreno de Punta Paitilla, Costa del Este y Chilibre, muy tímidamente empezó a salir el nombre de Juan Hombrón.
En el programa de Debate Abierto del 2 de octubre, cuando analizábamos el papel de Anati y la responsabilidad que tiene con las miles de familias que tienen derechos posesorios por muchos años y que hay que legalizar, señalábamos al director de Turismo que teníamos conocimiento de sociedades recién creadas, las cuales estaban adjudicándose terrenos y que nos preocupaba.
Que había una confusión entre la Ley 80 de Islas y Costas de 2009 y la Ley 59 de 2010 que creaba la Autoridad de Tierras. Concluimos en el programa que si teníamos información de estas sociedades, él investigaría como asesor y miembro de la Junta Directiva de ANATI.
Recopilé la información de las sociedades anónimas y ambos regresamos a varios noticieros. Paralelamente, otros sectores estaban investigando: periodistas, abogados, sociedad civil y los verdaderos dueños de los derechos posesorios. Se ha descubierto cómo, desde la creación de la institución con la intención de dar solución a quienes tienen muchos años de estar allí y en espera de su título de propiedad, las familias son engañadas para favorecer intereses particulares ajenos al lugar y vinculados con altos funcionarios del Gobierno, a quienes se entregaron terrenos frente a playas e incluso manglares.
Con información privilegiada y violando ambas leyes, se fragmentaron los terrenos frente a las playas, lo que según la Ley 80 es irrealizable.
Han tratado de justificar estos hechos y cada vez que hablan, en vez de aclarar, dejan en evidencia cómo irrespetan la inteligencia del pueblo panameño.
Quedó claro cómo distintos sectores de la sociedad panameña, buscando una misma información en beneficio de los residentes de Juan Hombrón y del país, logramos armar el rompecabezas.
Ahora le toca al Ministerio Público hacer el papel que le corresponde. Juan Hombrón, al igual que el terreno de Punta Paitilla, es una prueba para recuperar la credibilidad de la justicia panameña.
LA AUTORA FUE CANDIDATA PRESIDENCIAL