• martes 04 de febrero de 2020 - 12:00 AM

Intolerancia, antivalor necesario para acabar con los males sociales

La intolerancia es el antivalor de la tolerancia y se entiende entre otras cosas como la falta de habilidad y voluntad de tolerar algo.

Ser tolerante es aceptar y permitir las circunstancias o diferencias de los demás, es no impedir que haga lo que éste desee, es admitir la diferencia o la diversidad. Le agrego, siempre y cuando todo este dentro de las normas sociales correctas.

La intolerancia es el antivalor de la tolerancia y se entiende entre otras cosas como la falta de habilidad y voluntad de tolerar algo.

Bajo esa premisa debe ser aceptada , ponderada y motivada la práctica de la intolerancia siempre y cuando se aplique a la corrupción, al juega vivo, a todo tipo de discriminación , al maltrato familiar, a los abusos, al crimen , la violencia, la explotación sexual , el maltrato animal, la extralimitación del poder, el bullying, a la mala distribución de las riquezas y el abandono.

En estos casos y en otros, que por espacio no puedo colocar, es determinante, necesario y urgente que todos sean intolerantes.

Para acabar con los males de la sociedad hay que ir más allá de ser intolerante, se deben tomar acciones de censura , castigo y de constante denuncia de quienes creen que los buenos ciudadanos siguen tolerantes , resignados o poco importa frente a los fenómenos sociales que minan las familias e individuo propiciando un clima de anarquía, la ley de la selva o el desorden ciudadano.

La realidad urge de acciones inmediatas y tangibles. Estamos a tiempo, de lo contrario vamos a terminar conviviendo en un ambiente hostil, agresivo y nocivo para la salud.

PERIODISTA Y DOCENTE