- viernes 31 de mayo de 2019 - 12:00 AM
Imitaciones
Hace más de una década a la editorial donde trabajaba llegó una chica con unas hermosas carteras para vender a plazos. Todas compramos. La mía costó unos 100 dólares, que en aquellos años no era nada barato. La compré porque era una hermosa y no me importó que fuera una imitación. Al llegar a mi casa la observé mil veces para ver si se notaba que era falsa. Realmente no se notaba, pero yo lo sabía. Como no había devolución me tocó quedármela. Solo la usé, si acaso, 2 veces. Me daba pena que alguien se diera cuenta que había comprado una cartera de imitación. Ahora, si quiero comprar algo de marca, ahorro o busco otro artículo que si pueda pagar.
El tema no es relajo, se calcula que el mercado de las imitaciones generará a las mafias 1.8 billones de dólares en 2020 produciendo un aproximado de 30 billones de dólares en pérdidas para las firmas de lujo.
Se imitan medicinas y piezas de autos. Eso es peligrosísimo. Una cartera falsa no mata directamente a nadie, pero una medicina que es solo harina o azúcar puede matar a centenares de personas y una pieza de mala calidad para el motor de un carro producirá accidentes que pueden ser mortales.
Todas las imitaciones son ilegales. Comprar artículos falsos aumentan las ganancias de los mafiosos y dejas sin empleo a los que trabajan con las marcas. En algunos países puedes quedar preso, puedes morir y, aunque creas que no se nota, lo falso se nota a leguas.
EDITORA