• jueves 28 de febrero de 2019 - 12:00 AM

La honestidad nos hace libres o nos sepulta

Mientras la población clama por medicamentos, en la Asamblea gastan cientos de miles de dólares en planillas brujas

Incongruente, inconcebible y desagradable. Con tantas necesidades en Panamá, de nuestros aborígenes, campesinos y hasta en las periferias de las ciudades (medicamentos, asistencia hospitalaria, hambre, desnutrición, resurgimiento de enfermedades contagiosas y muertes), el presidente Juan Carlos Varela pretenda prestar mayor atención a los foráneos que a los panameños.

¿Por qué el presidente destina $8.9 millones para un albergue para atender necesidades de otros países, sin antes resolver los problemas de los panameños?

¿Por qué hospitales nacionales, como en Los Santos y San Félix, están prácticamente abandonados? Quizás con menos de dos millones cada uno quedaría en óptimas condiciones; parecieran no ser la prioridad del presidente ni su ministro de Salud.

Mientras la población clama por medicamentos, en la Asamblea gastan cientos de miles de dólares en planillas brujas y viajes al exterior, sin que muchos resultaren beneficiosos para el país.

Una razón más para promover una constituyente originaria, que incluya la ‘revocatoria de mandato por el pueblo', para todos los cargos de elección, se acorte el periodo presidencial a dos semanas pasadas las elecciones y que tres meses antes de las mismas, salvo desastres naturales, el Ejecutivo no pueda comprometer los recursos del Estado.

Es obligatorio que en la nueva Constitución se incluya que el enriquecimiento injustificado, se investigará y castigará como un crimen a la población. Que los actos de corrupción no tendrán caducidad, en término de investigación ni condena. Que la reelección no puede ser inmediata y un máximo de dos veces.

Además, contemple que ningún pariente o miembro del Ejecutivo, Judicial o Legislativo puede ser directivo de ningún tipo de organización benéfica, ONG o deportiva. Las personas honestas tenemos que hacer fuerza común contra los corruptos, independientemente al partido al cual pertenezcan. La honestidad nos hace libres o nos sepulta. Dios te salve, Panamá.

El autor fue pre candidato a la presidencia por el PRD.