- viernes 25 de febrero de 2022 - 12:00 AM
La historia se repite en espiral
La invasión a Polonia por parte de Alemania en 1939 marcó un momento trágico en la historia. Las verdaderas razones se esconcen detrás de un entramado de acciones secundarias que derivan de situaciones geopolíticas y económicas que quedaron pendientes de la Primera Guerra Mundial.
Que Alemania se adelantara a un hecho pensado por otra nación o que la colaboración de la antigua Unión Soviética en una causa común sirviera para la victoria por parte de los Aliados, es un hecho, que el resultado de dicho conflicto aún esconde, detrás de millones de muertos y enormes fortunas que se forjaron con guerra, hambre y sangre.
Hoy Rusia invade a Ucrania, vecina de Polonia y lugar por donde pasa todo el gas y petróleo que Rusia exporta a Europa. La excusa de los independistas prorrusos en dos regiones ucranianas, parece una explicación barata para el tamaño de las repercusiones que traerá el conflicto.
Nuevamente, emergen situaciones geopolíticas y económicas con la consecuente incapacidad de la contraparte para contrarrestar las amenazas, trayendo como consecuencia una posible acción bélica sin precedente.
El resto del mundo observa con angustia, lo que los líderes mundiales se niegan a traducir en lenguaje terrenal. Las respuestas se reducen a la agresión de una nación sobre otra, mientras que el ajedrez geopolítico avanza rumbo a la reina.
En esta ocasión la amenaza no es contra un Estado menor, sino contra una potencia mundial, mientras que otra, como lo es China, sigilosamente, observa los movimientos del resto de sus aliados comerciales, mientras le da un espaldarazo a sus socios geopolíticos.
No lejos, quedó la travesura sin mayores consecuencias para China, que acabó con la economía mundial, luego que se quebrara una probeta en algún mercado público de Wuhan.
Panamá y su Canal, como siempre, vuelven a la mira por su estratégica posición geográfica. Su política exterior debe ser mesurada frente a hechos en donde no se le ha pedido opinión, sin olvidar de qué lado de la balanza está.
Periodista