La semana pasada, específicamente el lunes 7 de enero de 2026, fue un día de gloria para nuestros artistas nacionales en general y, en especial, para el género de la tamborera, ya que ese día se aprobó en tercer debate, en la Asamblea Nacional, la ley que crea el festival cultural y el patronato en honor y reconocimiento a la ilustre exponente, docente y escritora Gladys de la Lastra. Solo resta, en los próximos días, la sanción por parte del Órgano Ejecutivo para que se materialice este extraordinario esfuerzo, que permitirá conservar la memoria cultural colectiva de nuestro pueblo.
Desde este espacio, es justo reconocer el esfuerzo del honorable diputado Julio de la Guardia, del circuito 2-1 de la provincia de Coclé, por el Partido Cambio Democrático, y de su equipo de trabajo, quien desde antes de ser diputado ya me había expresado su interés en este proyecto como una forma de hacer justicia y rendir reconocimiento a un valor artístico nacional y a una hija humilde de la provincia de Coclé.
Una vez logrado el triunfo en las elecciones generales de 2024, volvimos a encontrarnos y nos reiteró la invitación, en mi condición de abogado asesor de los artistas nacionales y del SITMAS, para colaborar en la inclusión del gremio dentro de la estructura del patronato.
A partir de allí, se inició el camino formal del proyecto: conformación y coordinación del equipo, contacto con los familiares, estructuración técnica de la iniciativa, conversaciones con honorables diputados que apoyarían con su firma la presentación del anteproyecto, presentación en el pleno, prohijamiento en la Comisión de Cultura, primer debate y aprobación, segundo debate en el pleno y, finalmente, la aprobación en tercer debate. Como pueden ver, todo un trabajo constante y técnico, pero sobre todo con el convencimiento de estar haciéndolo bien, para concretar este sueño de reconocimiento nacional a nuestros valores artísticos, más allá de discursos, literaturas, narrativas y peroratas de café, o de posiciones demagógicas, oficialistas o de campaña política.
La ley aprobada establece la realización de un festival anual durante el mes de marzo, con una duración de diez días, que incluirá manifestaciones folclóricas, artísticas, culturales y educativas, así como actividades relacionadas con la obra, trayectoria y legado de la señora Gladys de la Lastra, máxima exponente de esta expresión artística y cultural. Asimismo, se contemplan talleres, conversatorios, paneles y otras actividades académicas vinculadas al género de la tamborera, su origen, instrumentos, estructura musical y demás aspectos fundamentales.
Al diseñar las funciones del patronato, se consideró necesario crear el Premio Nacional de la Tamborera “Gladys de la Lastra”, como una forma de incentivar la continuidad del género y promover la participación de niños y jóvenes estudiantes en la práctica de esta expresión cultural. Estoy seguro de que, de esta forma, la figura de Gladys de la Lastra y la tamborera estarán para siempre en el inventario cultural del país.