• domingo 30 de enero de 2011 - 12:00 AM

‘No fuimos héroes’

Daniel Reni-Anzola nos dice que ‘poesía es más que palabras: es hablar con el corazón en la mano, expresar los sentimientos al máximo, h...

Daniel Reni-Anzola nos dice que ‘poesía es más que palabras: es hablar con el corazón en la mano, expresar los sentimientos al máximo, hacer que la corriente de emociones se apodere de tu corazón, haciendo que tu pluma se mueva más rápido, que las palabras sean una sensación y que hagan sentir a quien las lee nostalgia, tristeza y alegría…’

Al igual que el escritor Carlos Fong con su poesía ‘No fuimos héroes’, nos expresa una realidad de jóvenes que mueren violentamente en distintas circunstancias y que expresan el dolor que sienten las madres y familiares al perderlos.

‘No fuimos héroes, tan sólo un grito en una celda mojada, un castigo silenciado por la ira del fuego indiferente’.

‘No fuimos héroes, cometimos un error y la deuda que debíamos la pagamos con cenizas y un rastro de piel, jamás merecimos un poema, una canción o una ofrenda. Aviones derribados sin alas, sin nubes, sin destino. No fuimos héroes. Con ligeras y dulces caricias en las nalgas, escapamos para ir a morir uno a uno; porque así morimos los pobres. Ganamos un tributo amargado. Sólo fuimos un enjambre de dedos pegados al barrote implorando la piedad entre el humo y la risa. No fuimos héroes, la Patria no tiene por qué recordarnos, ni llorarnos, ni honrarnos. Seremos sepultados sin bandera, sin discursos ni resoluciones. No fuimos héroes ni mártires sólo fuimos una raza, una especie de criaturas masacradas y el dolor de un racimo de madres que también lloraron un 9 de enero’.

¡Qué pena que nuestros jóvenes mueran de esta manera! Madres panameñas se visten de luto y dolor. ¡Qué tristeza, que ‘hijos de la violencia y el miedo’, para recibir un poema, hayan pagado tan alto precio!

Tenemos que aceptar que se nos ha ido de las manos una generación, en donde no hemos sabido inculcar el respeto a la familia y a la vida. Nuestra juventud está sumergida en un consumismo extremo: Vales por lo que tienes, no por lo que eres. Retomemos nuestro rol como padres y devolvamos a la familia la fuerza y autoridad para ser la transmisora de los valores éticos, morales y sociales a nuestros jóvenes. Esto, sólo es posible con el ejemplo.

Nadie tiene derecho a quitarle la vida a otro ser humano. Lamentamos los hechos ocurridos y nos solidarizamos con todos los familiares de las víctimas. Trabajemos por una mejor sociedad.

LA AUTORA FUE CANDIDATA PRESIDENCIA